LOS MORETONES DE LA DEUDA

Análisis Polí­tico

Por: Gabriel Contreras Velázquez

Los cambios de gobierno entre partidos de oposición, siempre se prestan al juego del bueno y el malo. En este caso, bien conocido por los zacatecanos, se mantuvo a flote la controversia desatada por la firma de un Proyecto de Prestación de Servicios, que durante la administración de Amalia Garcí­a, casi en sus postrimerí­as, sirvió de incentivo para que todos los partidos de oposición (e incluso el fuego amigo) descabezaran a quien eligió como su sucesor: el senador Antonio Mejí­a.

Hace apenas un par de meses, la Suprema Corte de Justicia resolvió a favor de la ex gobernadora, en esta controversia legal de la que le hablo (desatada por el gobierno actual), aduciendo que la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos no era un instrumento válido con el cual procesar los reclamos jurí­dicos que el gobierno de Alonso Reyes levantó. Y no era válido por un detalle irrisorio: faltó la firma del entonces contralor Jorge Eduardo Hiriartt (colaborador cercano de Amalia Garcí­a).

Actualmente, dado a que nuestro sistema polí­tico no ha variado contundentemente, el poder que la Constitución les confiere a los gobernadores (casi como pequeños presidentes), permitió que este tipo de artilugios jurí­dicos pudieran conjugarse en una Prestación de Servicios Públicos al Estado de Zacatecas, los cuales intentan no ser considerados como deuda, cuando en realidad los pagos multianuales bajo cualquier concepto de prestación de servicios puede considerarse como “endeudamiento”, una vez que rebasa los topes destinados en cada ejercicio presupuestal.

En el caso de Ciudad Gobierno los rebasa, y por mucho; de ahí­ la necesidad de “negociar” (desde la Oficialí­a Mayor y la Secretarí­a de Finanzas) los pagos de deuda, una vez iniciada la nueva administración prIÓ­sta. Vaya, incluso la empresa L.L. Servicios y Operaciones (que nació de la nada, y de un dí­a para otro) ha manejado ese saneamiento de sus activos bajo el concepto de “deuda” de parte de quien recibió los servicios: el Estado de Zacatecas.

Hasta aquí­ la nube jurí­dica que ha paralizado el choque entre el gobierno actual, la ex mandataria y la empresa. Si nos trasladamos al margen polí­tico, lo que encontramos es una situación aun más frágil.

Recordemos que el hoy gobernador del Estado perteneció a la 59 Legislatura, en calidad de diputado por el PRD. En esa bancada se dieron a la tarea de defender a la gobernadora en el tema del PPS, una y otra vez.  Y ahí­ estuvo Alonso Reyes, hasta que no tuvo otra opción más que romper con ese instituto polí­tico, una vez que el senador Antonio Mejí­a fue designado como candidato a la sucesión gubernamental. Un movimiento poco calculado, sino es que caprichoso, por la ex mandataria y la operación polí­tica (y casi de anarquí­a) de su hija.

Tampoco olvidemos que cercano a su primer informe de gobierno, Alonso Reyes habrí­a abierto una serie de procesos de comunicación, los cuales recargaban la inestabilidad financiera del Estado a los licenciosos manejos de Amalia Garcí­a y su gabinete. En esos momentos, toda la culpa era de la administración anterior, desde las deudas dadas a conocer al público, hasta el crimen organizado que se fue desbordando poco a poco, en las narices del gabinete recientemente instalado.

A la par del contralor Guillermo Huí­zar Carranza, el gobernador Alonso Reyes decidió ocupar un espacio riesgoso: si los resultados de tal choque polí­tico y legal con Amalia Garcí­a, no llegaban pronto, la ciudadaní­a reclamarí­a al nuevo gobierno.

Pues bien, no sólo no llegaron, sino que ahora incluso juegan totalmente en su contra. El gobernador ha venido cargando esa deuda económica como capital polí­tico de tiempo atrás. Hoy ya no la tiene como un activo, sino como un pasivo (muy costoso) gracias a las elecciones en julio del 2012. Muestra de ello es la información que el diario Excélsior ha utilizado para tergiversar todo alegato jurí­dico, claramente con tintes polí­ticos…

Esa deuda se mantuvo en el mutismo polí­tico, y uno se imaginará que los asesores del gobernador decidieron sólo administrarla económicamente, porque polí­ticamente, no se alcanza a entender cómo es posible que hayan permitido que creciera en esas dimensiones y los golpeara de esa manera. Además, estamos a unos meses de la madre de todas las batallas electorales, ¿no es prudente preguntar, qué no tiene tintes polí­ticos en estos dí­as? ¿o acaso los prIÓ­stas estaban esperando un madruguete de este talante para diseñar una estrategia de defensa?

Que alguien le avise al diputado Felipe Ramí­rez, ya que insiste en que “no hay que convertir la legislatura en una arena polí­tica”. Tan sólo para decir después que su bancada seguirá apoyando el fondo de emergencia –de 10 mil millones de pesos- en contra de la sequí­a, pleito polí­tico a nivel nacional entre los diputados federales, las legislaturas locales y el Presidente… Si es de suya la incongruencia, deberí­a de utilizarla más sabiamente.

Volviendo al periodicazo, llama la atención que, unos meses antes, el secretario de Finanzas y el gobernador Alonso Reyes, se presentaron en el despacho del Secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade, para gestionar más recursos con respecto al Presupuesto de Egresos -endeudado- del 2012. Un dato que es importante no perder de vista, a la hora de elucubrar el por qué y de dónde del golpe en el Excélsior (cuyo dueño, Olegario Vázquez Raña, es cercano al presidente Calderón).

El sábado pasado, el mismo Secretario de Hacienda comunica que se ha hecho un manejo responsable de la deuda por parte del gobernador Alonso Reyes. Pregunta ¿por qué tardó casi una semana en pronunciarse a favor del manejo de la deuda en el Estado?… Evidentemente para que en el transcurso de los dí­as el tema fuera una de las polémicas más comentadas en el Grupo Imagen, la televisora Cadena 3 y el diario Excélsior, y de esta manera impactara mediáticamente al gobierno de Zacatecas, y de paso al precandidato Peña Nieto… Es claro.

Súmele a esta información, la detención por parte de la Procuradurí­a del Estado de Puebla del ex secretario de Salud, Alfredo Arango Garcí­a; un colaborador cercano del mismí­simo “gober precioso”. Lo más interesante: el ex secretario fue detenido casi al mismo tiempo en que Mario Marí­n reaparecí­a en la vida pública, para apoyar la campaña del precandidato Enrique Peña Nieto.

Era de esperarse, una vez que tomamos en cuenta que el hoy gobernador poblano Rafael Moreno Valle (apadrinado por el presidente Calderón) ha desplegado una campaña en contra del PRI, y especialmente en contra de Mario Marí­n, incluso desde antes de llegar a la gubernatura. Parece que hay un mensaje en el medio: el “gober precioso”  estaba avisado de que habrí­a represalias una vez que decidiera resurgir a lado de Peña Nieto.

Alcanza a asomarse la correlación de fuerzas más importantes de aquí­ a julio de 2012. Todaví­a hoy el presidente Calderón sigue siendo dueño de la agenda pública. Maneja además el tablero electoral, y tiene toda la intención de romper equilibrios sea como sea… Todo esto tuve oportunidad de comentárselo entre Diciembre y Enero… Ahora permí­tame decirle: ¡golpe avisa!

Gabriel.contrerasvz@gmail.com

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