CONMEMORAN EL DíA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA LA LEPRA

La enfermedad de la lepra es todaví­a un problema de salud sobre el cual se debe hacer conciencia entre la población médica y social, señaló el director de los Servicios de Salud de Zacatecas Raúl estrada Day, durante el evento por el Dí­a Mundial de la lucha contra la Lepra.

Durante la reunión encabezada por Carlos Guillermo Salinas Flores titular de la coordinación de Educación, Raúl Estrada Day, director de los SSZ, indicó que la lepra se sigue considerando un problema de salud pública frente al cual se deben adoptar estrategias para su control y difusión.

Reveló que aún registrado con í­ndices bajos, este mal persiste entre la población siendo causa de rechazo en indiferencia ante quienes lo presentan, en una sociedad que poco conoce  y entiende sobre el tema.

Informó que estadí­sticamente a nivel nacional en 1990 se tení­an registrados 17 mil casos de infectados en comparación con 1994 donde la taza descendió a 6 mil 404, que para el 2010 llegó a ser de 437, un 0.189 por ciento por cada 10 mil habitantes.

En Zacatecas, dijo Estrada Day para 1990 se registraron 14 casos, lo que representó 1.02 por cada 10 mil habitantes y en la actualidad existen tres casos de afectados que están bajo tratamiento, detalló.

Afirmó que aunque algunos médicos erróneamente lo consideran erradicado el mal, debido a que tratan pocos casos, sin embargo es todaví­a un problema de salud, no obstante su baja incidencia.

En la ponencia Lepra Enfermedad Milenaria, el dermatólogo Salvador Padilla Barajas explicó que se trata de una enfermedad confusa sobre la cual han girado por siglos infinidad de mitos, que en realidad se identifica por ser una afección curable, no contagiosa ni hereditaria, que únicamente puede ser transmitida a otros si se tiene contacto estrecho con un paciente durante más de seis meses sin ser tratada.

Asimismo se divide en dos tipos principalmente, la  lepra tuberculoide, considerada no contagiosa y de menor grado de alteración y la lepra lepromatosa, siendo el cuadro infeccioso más grave.

En la primera, su sintomatologí­a se caracteriza por causar en la piel un número escaso de lesiones pero que sin tratamiento pueden dejar graves secuelas.

En la segunda, se identifican trastornos neurológicos con inflamación de los nervios en órganos internos, ulceración elevada de la piel, pérdida del vello corporal, pestañas y cejas así­ como debilidad y parálisis muscular.

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