PROíRBOL COLOCí“ A Mí‰XICO EN EL CUARTO PAíS CON MAYOR REFORESTACIӓN

Con un total de 2.76 millones de hectáreas incorporadas al Pago por Servicios Ambientales (PSA) por medio de Proírbol, el actual Gobierno Federal ha desarrollado el mayor programa de apoyo al sector forestal en la historia del paí­s, con un sentido social de alcance económico al incluir a los propietarios de los terrenos forestales en actividades productivas y de conservación de sus bosques.

De esta forma, la Secretarí­a de Medio Ambiente y Recursos Naturales genera desarrollo sustentable e incrementa el nivel de vida de las poblaciones asentadas en bosques y selvas del paí­s, refirió el titular de la dependencia, Juan Rafael Elvira Quesada, y precisó que al aplicar Proírbol, México ha logrado colocarse en el cuarto sitio de reforestación mundial después de China, Indonesia y Etiopí­a, según valoración del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Año con año, explicó, las metas en materia de pago por servicios ambientales han sido superadas, ya que al arrancar este programa en 2003 se atendieron 127 mil hectáreas, hasta llegar a un total de 685 mil en 2006.

Subrayó que el apoyo al desarrollo sustentable de bosques y selvas se potenció en los últimos cinco años al entregar la Administración Pública a los propietarios de los bosques pagos por servicios ambientales en beneficio de 610 mil hectáreas en 2007, 488 mil en 2008, 597 mil en 2009, 541 mil en 2010 y 526 mil en 2011. Este año, adelantó, serán incorporadas 460 mil hectáreas más, con lo que al final del sexenio sumarán 3.12 millones de hectáreas con pago por servicios ambientales.

Elvira Quesada indicó que entre 2007 y 2011 Proírbol fomentó el incremento de la superficie incorporada a los Pagos Ecosistémicos en 4.87 millones de hectáreas, en los renglones de PSA, reforestación para restauración y comercial, y conservación de suelos, con superficies beneficiadas de un mil 17 hectáreas en 2007, 951 en 2008, 869 en 2009, 913 en 2010 y un mil 116 en 2011.

Agregó que de las 1.78 millones de hectáreas reforestadas entre 2007 y 2011, tanto con fines de conservación como comerciales, 509.5 mil hectáreas fueron reforestadas sólo en 2011, y este año se recuperará una superficie boscosa de 396 mil hectáreas con la siembra de árboles.

En contraste, resaltó que en los últimos cinco años la tasa de deforestación ha descendido, ya que en el periodo 1990-2000 se perdieron 354 mil hectáreas de bosques y selvas, de 2000 a 2005 la masa forestal mermó en 235 mil hectáreas y, de 2005 a 2010 se perdieron 155 mil hectáreas, cifras que representan una disminución de 50 por ciento en los últimos cinco años, respecto del periodo 1990- 2011.

Consideró que aun con altibajos propiciados tanto por causas antropogénicas como por los fenómenos climáticos, el trabajo con las comunidades forestales ha rendido frutos importantes en cuanto a ocurrencia y combate de incendios forestales, ya que al incorporarse activamente los pobladores de las zonas boscosas en el cuidado y conservación de los territorios boscosos, la superficie afectada por el fuego ha descendido sensiblemente.

Detalló que en 1998 fueron afectadas 57 mil 817 hectáreas por la ocurrencia de tres mil 153 incendios; en 2007, un mil 555 incendios consumieron cinco mil 70 hectáreas; en 2008, un mil 647 siniestros quemaron 20 mil 262 hectáreas; en 2009, 320 incendios acabaron con 11 mil 40 hectáreas boscosas; en 2010, dos mil 413 incendios arrasaron con un mil 637 hectáreas, y el año pasado por 482 incendios se perdieron 18 mil 353 hectáreas de bosques.

Este año, precisó, al primero de marzo se tiene registro de 462 incendios que han siniestrado tres mil 345 hectáreas forestales en 22 estados del paí­s.

El Secretario Elvira Quesada expresó que mediante el programa Proírbol se ha generado desarrollo e incrementado el nivel de vida de las poblaciones asentadas en las zonas forestales, especialmente en las de mayor marginación, a partir de la valoración, conservación, restauración y aprovechamiento sustentable de los bosques, selvas y vegetación de zonas áridas.

Esto se refleja en la percepción de los beneficiarios, ya que para 79 por ciento de ellos el pago por servicios ambientales tiene un impacto importante o muy importante en su economí­a, en tanto que 97 por ciento de los mismos consideran que las condiciones de conservación en la superficie atendida han mejorado o se mantienen y, en resumen, 76 por ciento de las comunidades atendidas se muestran muy satisfechas con el programa.

Dijo que si bien para el sector ambiental federal ha sido arduo impulsar los programas forestales de manera sostenida durante más de cinco años, mayor es la recompensa que se observa ya en bienestar para miles de mexicanos y en recuperación de suelos y conservación de bosques y selvas, que a su vez contienen y dan sustento a una biodiversidad asombrosa por medio de los servicios ambientales que esos ecosistemas aportan.

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