LOS VALORES DEMOCRÁTICOS

Para reflexionar. . . 

Por: M.C.D. Jesús García Almeida*

Libertad de Pensamiento: Galileo Galilei en 1633, a la edad de los 77 años, se retractó de su tesis de que el Sol y no la Tierra era el centro del universo. Abjuró porque se le había declarado sospechoso de herejía al poner en duda que la Tierra era el centro del universo y al declarar que ésta se movía.

Libertad de Expresión: En 1973 el General Augusto Pinochet dio golpe de estado en Chile. Impuso en su dictadura textos políticos, retiró miles de libros de las bibliotecas que no estaban acordes a su ideología, censuró los medios de comunicación: prensa, radio y televisión. En resumen, coartó las libertades de expresión, información y disertación y con ello restringió los derechos cívicos-políticos de los chilenos.

Responsabilidad: En la radio se comentó el hecho de que una Señora se declaró ludópata (adicta a los juegos de azar y, en su caso, a las máquinas tragamonedas), se jugaba el dinero de la familia, pedía prestado y clamaba con indignación: ¡deberían prohibir esas máquinas fatales!

Igualdad y Tolerancia: En la pelea de box entre el norteamericano negro Joe Louis y el alemán Max Schmeling, cuando éste último dejó fuera de combate a Louis, la prensa nazi habló con elocuencia de la superioridad innata de la raza blanca. En el combate de vuelta, Louis dejó fuera de combate a Schmeling en el primer asalto. Al ponerle el micrófono al vencedor y preguntarle emocionados: “¿te sientes orgulloso de tu raza esta noche?”, Louis contestó: “Sí, estoy orgulloso de mi raza, la raza humana, claro”.

Justicia y Pluralismo: Nelson Mandela llegó a ser Presidente de Sudáfrica, defensor de los derechos de los negros y dirigente del Congreso Nacional Africano; sin embargo, fue juzgado en 1964 y condenado a cadena perpetua por luchar en contra del apartheid (sistema de segregación racial, por el cual se les discriminaba a los negros) y liberado en 1990.

Participación: “Primero se llevaron a los comunistas, pero a mí no me importó porque yo no lo era; enseguida se llevaron a los obreros, pero a mí no me importó porque yo tampoco lo era, después detuvieron a los sindicalistas, pero a mí no me importó porque no era sindicalista; ahora me llevan a mí, pero ya es demasiado tarde.” (Bertolt Brecht).

Los anteriores, son ejemplos reales de la puesta en práctica de ciertos valores en algún momento determinado de la historia, o bien, de actos humanos que socavan a los mismos. Hay muchos otros valores democráticos que en este espacio pudiéramos comentar, como la solidaridad, el diálogo, el acuerdo, la legalidad y el respeto entre otros. Estos valores están interrelacionados y se necesitan entre sí.

Justamente, hago mención de ellos porque lo que caracteriza a la Democracia y la distingue de cualquier otro régimen político es, precisamente, que se funda, apoya, funciona y pervive en la medida en que todos estos valores existen, se ponen en práctica, se respetan, se hacen respetar y orientan la vida de los ciudadanos en sociedad; por eso, defenderlos y practicarlos no solo es importante, sino que resulta indispensable para que los ciudadanos hagamos funcionar nuestro incipiente sistema democrático.

Todos sabemos, y lo hemos vivido, que la Democracia no es perfecta, pero sí es el régimen político que más fielmente expresa las preferencias, las ilusiones y los intereses del conjunto plural de nuestra sociedad. Una buena Democracia nos permite transformar la realidad en función de nuestros sueños y aspiraciones, dentro de un marco de libertad y respeto.

Reflexiónese pues sobre la importancia y la práctica de los valores de la Democracia, con estos ejemplos de hechos reales, y, sobre todo, en esta etapa de inseguridad que día a día nos aqueja, y en la que pareciera que resultase más fácil adaptarse a ese clima, que a la convivencia democrática. La solidaridad y la empatía tienen saldo deficitario, asumamos el riesgo de continuar por esa vía.

 

 

*Miembro del Servicio Profesional Electoral

De la 04 Junta Distrital Ejecutiva

Del IFE en Zacatecas

 

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