Estribillos pre electorales

Agenda Política

Gabriel Contreras Velázquez

A escasas 24 horas de haber concluido una reunión de alto nivel en el Estado de México con gobernadores de su mismo partido y el presidente de la República, el gobernador Alonso Reyes buscó impactar dos veces esta semana, mediante comunicados de prensa, el avance de su gobierno a cuatro años del triunfo electoral que lo puso en la oficina central de Palacio de Gobierno (hoy trasladada a Ciudad Gobierno/Administrativa).

El movimiento que tiene como fin dar avanzada a la imagen de lo que será el cuarto informe de gobierno, en el mes de septiembre, ha sido obstinado en conectar los temas de empleo, educación, obra pública, finanzas, salud y turismo, de acuerdo al Plan Estatal de Gobierno presentado en 2011.

Nuevamente estaremos frente a un evento publicitario donde se han apilado en un discurso el conjunto de políticas de gobierno. Clasificadas de manera ornamental con conceptos como Zacatecas Seguro, Justo, Productivo, Unido y Moderno, las acciones gubernamentales que tienen como fin la administración del recurso, más que la proyección de una forma de gobierno, serán nuevamente provistas de datos, números e imágenes llenos de lugares comunes y sin un centro neurálgico que ratifique el poder del Estado.

De igual forma, las columnas periodísticas darán lugar a las reseñas ortodoxas del día del informe, el cuestionamiento en automático de los datos manifestados, el oportunismo critico por la controversia constitucional en materia educativa, el revanchismo de intereses por los festejos del Centenario de la Toma de Zacatecas, el esperado y dudoso desglose de los 400 mdp destinados a obra pública y eventos culturales conmemorativos, la reforma política que abre la posibilidad de la reelección legislativa y de presidencias municipales por un periodo, etc. Todo esto dentro de un halo místico, donde los mitos fundacionales de la revolución sólo han traído añoranza y consuelo al “pueblo” de Zacatecas, frente a la crisis de malos gobiernos que ha vivido en los últimos años.

Afortunadamente será el último informe que pase en relativa calma, puesto que, como la misma logística lo determina, la ruta a seguir en la próxima rendición anual de cuentas está obligada a (re) inaugurar el discurso mediático con que el partido del gobernador se vea obligado a defender tanto su administración, como la estrepitosa caída de las preferencias de su “amigo” el presidente de la República.

Dentro del Zacatecas Priista (rubro político que bien cabría en su Plan Estatal de Gobierno), nos encontraremos con la hasta ahora insalvable ruptura al interior del partido en el gobierno. En estas condiciones además, como lo confirman y alimentan la opinión pública y los rumores entre la clase política, los escenarios políticos ponen al estado en las mismas condiciones que la elección presidencial de 2012. Una suerte de informaciones y desinformaciones insisten en dar al senador del Partido Verde, Carlos Puente, una candidatura segura hacia el gobierno del Estado en 2016.

Eso que en ciencias sociales se ha ocupado en llamar “la profecía autorrealizable”, impone sus condiciones en el plano local, apostando por la carrera política del joven senador, mientras se mantiene como interlocutor de bancada en la Cámara Alta dentro de la agenda de temas que ahí se decantan; especialmente las reformas del extinto Pacto por México.

Jugando con los elementos ficticios (en cuanto no hay elementos válidos para poder realizar un análisis de mayor objetividad) y de manera prospectiva, lo primero que podría decirse es que el senador Carlos Puente retomaría la retórica de la amistad con el presidente. Efectivamente esa manifiesta “amistad” ha ofrecido oportunidades muy sencillas al gobierno en turno. La interlocución es la más evidente de éstas (lo mismo que Amalia García con Vicente Fox, y lo contrario de Alonso con Felipe Calderón).

El senador Puente, teniendo ya un aliado, y como pieza importante de la telebancada, se haría de un potencial enemigo: Carlos Slim. Sería interesante atestiguar la forma en que resuelve un conflicto primordial en su forma de gobierno, ya que si bien tendría el respaldo político y económico de una potencia empresarial local como lo es Televisa (esto desde el inicio de su campaña política), del otro lado no debería de abrir un frente de batalla con el empresario más acaudalado del planeta; accionista de medios de comunicación que también puede abrir trincheras mediáticas desde las imprentas y el internet.

Todo dependerá del temple (el cual es probado) con que Carlos Slim trate a aquellos diputados y senadores que impulsan la reforma a las telecomunicaciones, la cual imprime privilegios legales que apuntan al blindaje de las operaciones e inversiones de la multinacional a nombre de Emilio Azcárraga. Por ahora el senador defiende la reforma insistiendo que “no te van a cobrar roaming de larga distancia, y no te pueden penalizar por rescindir contrato por cambio de compañía telefónica.”

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