Cuaresma: tiempo de perdón y reflexión, para un mundo mejor

Fotos: Misael Camarillo / MIRADOR

“Acuérdate que eres polvo, y en polvo te convertirás”. Así es como se expresa el ministro católico al tiempo de que hoy, Miércoles de Ceniza, impone la ceniza en la frente de miles de fieles. Con esta celebración inicia también el tiempo de la Cuaresma, es decir, 40 días en los que la reflexión, la penitencia y el perdón deben llegar al corazón de las personas.

Desde el Vaticano, el Papa Francisco ha convocado a todos los católicos del mundo, y en general a todas las naciones, a realizar una tregua en este caótico escenario de conflictos para contemplar al hermano, para brindarle el apoyo y dejar atrás rencores dificultades por tierras, dinero o poder.

Demás, con la celebración de este día se prepara a los cristianos para vivir el Misterio Pascual: la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, conmemorado año con año en la Semana Santa.

Estas conmemoraciones recuerdan que todos, algún día, moriremos y el cuerpo se convertirá en polvo, así como que los bienes materiales, por muchos que sean, también se acabarán, siendo el alma lo único que trasciende a las vicisitudes temporales.

Es tiempo también de abrazar a Cristo y lograr la conversión del corazón, encontrarse con Él a través del Sacramento de la Reconciliación, que invita a perdonar y pedir perdón a los demás, recordando al ser humano su pequeñez, su condición de pecadores y la realidad de la muerte

El Miércoles de Ceniza se convoca a guardar ayuno, abstenerse de comer carne y participar en la liturgia de la imposición de la ceniza, recordando a los cristianos que esta vida es sólo una preparación y que el verdadero destino es llegar a Dios en la vida eterna.

Este día, según el calendario litúrgico, cae en diferentes fechas año con año, de acuerdo a la fecha de la Pascua y puede ser entre el 4 de febrero y el 10 de marzo. Cuando en el siglo IV se fijó la duración de la Cuaresma en 40 días, ésta comenzaba seis semanas antes de la Pascua, y para calcular la fecha de la Pascua se usaba el denominado computus, en domingo, el llamado domingo de “cuadragésima”.

Sin embargo, durante los siglos VI-VII cobró gran importancia el ayuno como práctica cuaresmal, pero surgió el inconveniente que desde los orígenes no se ayunaba en día domingo por ser un importante día de fiesta, la celebración del día del Señor. Así, se tomó la decisión de recorrer el inicio de la Cuaresma al miércoles previo al primer sábado del mes.

Las cenizas utilizadas este miércoles para marcar la frente de los fieles se elaboran a partir de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior y son bendecidas y colocadas sobre la cabeza o la frente de los fieles como signo de la caducidad de la condición humana; como signo penitencial, ya usado desde el Antiguo Testamento; y como signo de conversión, que debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma. Es costumbre dejar y no lavar la ceniza hasta que esta desaparezca por sí misma.

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