Más y más mujeres ¿Sin perspectiva feminista?

PALABRA DE ANTÍGONA

Por: Sara Lovera

Sara-LoveraZacatecas, Zac.-La discusión sobre los cambios electorales en Quintana Roo, hacia la paridad y la limitación a la paridad horizontal, en el camino para 2016, empieza a revelar el problema de fondo, ese que nos dará nuevos bríos y claras dificultades.

Parece que es limitada y llena de escoyos la idea de solamente empujar a las mujeres a los escaños y a sumar en imagen y fuerza en distintas instancias, sin un compromiso de género; sin claridad en su encargo para profundizar en la igualdad sustantiva, en todos los terrenos y no únicamente en lo electoral y la toma de espacios de poder.

Quintana Roo es todavía peor, porque en los últimos días hay una fuerte discusión sobre la alerta de género para parar los crímenes contra las mujeres. Hay una clara división entre las feministas y las mujeres del movimiento amplio.

El gobernador, Roberto Borge Angulo rechazó la idea de declarar Alerta de Género, no sólo al minimizar las muertes de mujeres, sino que está preocupado porque se puede afectar la derrama económica en ese destino turístico.

En Quintana Roo se contabilizan casi veinte asesinatos de mujeres, siete de los cuales ocurrieron en las últimas dos semanas, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) tiene números preocupantes en sus archivos. En 2012 se documentaron 15, un año después 20 y durante 2014 sumaron 12.

El tema de la paridad va junto con pegado. Hubo como en otras entidades gran discusión para aprobar los cambios en la ley electoral. Y nuestra colaboradora en SemMéxico, Clara Scherer lo dice no sin preocupación: “No extraña que siendo 10 mujeres, 40 por ciento de las personas que integran dicho Congreso (el de Quintana Roo) se haya aprobado tan deficiente reforma. De esas 10, a dos de ellas hay que felicitarlas por saber honrar la memoria de las mujeres que nos dieron derechos, por valientes y por solidarias. De las otras, habría que empezar a pensar qué estrategia seguir”.

Y ese es el tema de fondo. La mujeres de la Red de Redes, una nueva instancia surgida de la experiencia electoral de 2015, convocada por la Red Chiapas por la Paridad Efectiva (REPARE), describió claramente cómo en lo sucesivo habrá que ver sí diputadas locales, presidentas municipales, síndicas y regidoras pugnarán o no porque la política de género avance como deseamos en todo el entramado de la vida pública en el país o quedará como muchas otras iniciativas y logros, en claroscuros que nos dejan siempre un mal sabor de boca.

Avanzamos, pero es inaceptable el embarazo en adolescentes; avanzamos pero las cifras de violencia contra las mujeres apabullan, hay trabajo femenino pero indecente y mal pagado.

Y, todo esto, Quintana Roo, Chiapas, las protestas al comienzo de la contienda electoral por la cantidad de esposas, primas, hermanas que fueron a las listas electorales ante la premura de cumplir con el 50/50 nos habla de eso de la necesidad de empezar a pensar qué estrategia seguir. Bueno ese es un antiguo problema que me revoloteó en la cabeza luego de leer lo dicho en tribuna por la senadora perredista Lorena Cuéllar Cisneros, al hablar de profundizar, con toda premura en la igualdad real, o sea en la justicia para más de la mitad de la población.

Las queremos vivas, las queremos completas, las queremos felices, las queremos autónomas y conscientes de sus derechos. Queremos que nuestras representantes en todos los espacios luchen por la verdadera libertad y justicia para las mujeres. Sin conocimiento de causa, sin compromiso, el tema queda trunco. Menudo asunto.

Y es que Lorena Cuéllar Cisneros habló de esto en el marco recordatorio del primer y gran paso hacia la igualdad, cuando el 27 de diciembre de 1974 el Congreso  aprobó  la Igualdad Jurídica de la Mujer en México, cuando se modificó el artículo 4º de la Constitución,  reforma histórica que buscó  garantizar el acceso de las mujeres  a la política en condiciones de igualdad y se modificaron por iniciativa del presidente Luis Echeverría quien el 18 de septiembre de 1974 envió una propuesta para modificar los artículos 4º, 5º, 20º  y 123º Constitucionales que establecieron la igualdad de hombres y mujeres ante la ley. Y se aprobó exactamente cuatro días antes del arranque del Año Internacional de la Mujer en 1975, hace 41 años.

Durante cuatro décadas las iniciativas del movimiento feminista no pararon. Sin embargo, la conciencia de las mexicanas no ha cambiado lo deseado. Y entonces nos extrañamos de que muchas ungidas al poder no actúen como esperamos, con solidaridad entre mujeres; con conocimiento y profundidad sobre el valor de tomar decisiones y proponer, ya en esos espacios de poder, cómo realmente seguir avanzando.

No es sencillo solamente vanagloriarnos del avance jurídico, se necesita mucho más. El tema es quién lo hará, si ahora vemos reducidos los presupuestos; si las instituciones revíctimizan a las mujeres; si los gobernadores alegan que el tema de la violencia se politiza, si las mujeres se dividen, tanto como los hombres por intereses políticos y económicos.

La tarea es ardua. Habría que empezar por eliminar la demagogia de género y reconocer que estamos a la mitad del camino, que hay que hacernos cargo, desde todas las latitudes y todas las responsabilidades. Habrá que esperar todavía. Pero no podemos callarnos.

No señores gobernadores, dirigentes partidarios, autoridades, etcétera. No podemos esperar más. Urge una real y potente cruzada por el conocimiento de género o sea una cruzada feminista capaz de iniciar la transformación del Estado.

Veremos.

[email protected] http://www.semmexico.org/mas-y-mas-mujeres-sin-perspectiva-feminista/

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