Obras inconclusas y conflicto político, herencias de Miguel Alonso Reyes

Código PolíticoPor Juan Gómez
Director general de Pórtico Online

Zacatecas, Zac.-A partir de este lunes 12 de septiembre Zacatecas entrará en una nueva etapa en la que muchos ciudadanos tienen fincada la esperanza de que sea diferente a la que termina. Prevalece un sentimiento de optimismo en una nueva etapa de gobierno. Tendrán que esperar un poco, porque el inicio no se antoja promisorio.
De entrada el gobernador Miguel Alonso le hereda un conflicto político serio a su sucesor en la capital del estado. El haber dado la indicación de impugnar el triunfo de Morena en el municipio de Zacatecas, es una acción que no solamente le mete ruido sino que enrarece el clima local a la entrante administración gubernamental.

La responsabilidad del conflicto postelectoral en la capital zacatecana es del gobernador saliente Miguel Alonso Reyes, quien deja un campo minado al mandatario entrante Alejandro Tello Cristerna.

La toma de la tribuna del congreso de Zacatecas desde el pasado lunes cinco de septiembre por parte de militantes de Morena, impidió que se diera con normalidad la toma de protesta de los diputados que integran la 62 legislatura, pero lo más preocupante es, por un lado la amenaza de impedir la toma de protesta de Tello Cristerna y por otro, la necesidad de realizar la ceremonia oficial en un recinto alterno. Mal comienzo.

La impugnación operada por el mandatario estatal Alonso Reyes en el Tribunal Electoral del Poder Judicial del estado de Zacatecas, permitió que la dirigencia nacional priista y el gobierno federal capitalizara la nulidad electoral para enterrar jurídicamente la figura de “promotor de la soberanía nacional” y restringir el proselitismo político del fundador de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

Por si fuera poco Miguel Alonso Reyes, en la pérdida total de las formas y del respeto a la próxima administración gubernamental, se dio a la tarea de “inaugurar” obras que no están plenamente terminadas, con el afán de no solamente develar placas en edificios inconclusos, sino dejar sin obra y sin dinero al gobierno entrante para que no opaque a su administración y menos aún, le haga competencia.

Lo peor de la transición gubernamental es la opacidad con la que se ha manejado la entrega de la actual administración de Miguel Alonso Reyes, puesto que a la comisión de recepción que representó a Tello Cristerna, no se le otorgó la información sobre el estado que guardan las finanzas públicas.

Pero Miguel Alonso no se resigna a entregar la estafeta y menos el poder a su sucesor, porque está empeñado en llevarse todos los aplausos y todas las obras, aunque estén sin terminar, en las que se derrocharon recursos económicos que a partir de este lunes harán mucha falta a la administración entrante.

En ese sentido van las obras que precipitadamente pone en marcha que están sin terminar. Eso no le importa a Miguel Alonso Reyes, lo que le interesa es el aplauso fácil y el elogio ligero cuando devela la pequeña cortina y aparece la minúscula placa con su nombre grabado.

Esas placas que el fin de semana proliferaron en los edificios que albergarán a la Policía Ministerial, a la Comisión de Derechos Humanos del estado de Zacatecas y al Parque Científico y Tecnológico, permanecen sin concluir.

Lo peor de todo es que este domingo 11 de septiembre Alonso Reyes inauguró el Centro Cultural Toma de Zacatecas en prácticamente obra negra, en medio de charcos, goteras, asientos mojados, humedades, porque el edificio presenta serias deficiencias en su construcción, sin baños para los asistentes.

A la apertura invitó a la baladista Dulce quien dijo que el recinto será un maravilloso lugar “cuando esté terminado”. También participó el tenor Fernando de la Mora y la Internacional Banda Sinfónica del estado de Zacatecas, en un recinto que no debió ser puesto en marcha bajo las deplorables condiciones. Poco importó faltarle el respeto a los invitados en aquel escenario en las condiciones lamentables en las que se encuentra.

De acuerdo a una nota informativa del diario NTR de Zacatecas “la administración de Miguel Alonso Reyes heredará 740 obras inconclusas al gobierno que encabezará Alejandro Tello Cristerna, quien este lunes rendirá protesta al frente del Poder Ejecutivo del estado de Zacatecas”.

Detalla el diario en la infomación publicada este domingo que “Francisco Ibargüengoitia Borrego, titular de la Secretaría de Infraestructura (Sinfra), informó que los proyectos pendientes corresponden a los ejercicios 2015 y 2016; de las 694 obras proyectadas para este año, ninguna se terminó, mientras que las del del pasado, son 46 las rezagadas”.

Muchas de las obras de la actual administración fueron mal planeadas pero sobre todo, innecesarias pero con un alto costo millonario en las que se derrocharon recursos de la federación, del erario estatal y en especial, del polémico empréstito que ha dejado a la hacienda estatal con una debilidad financiera extraordinaria.

MIguel Alonso Reyes se dedicó durante todo su sexenio a quejarse de que la administración de Amalia García lo dejó sin dinero y que además, no se realizó una adecuada entrega-recepción, por lo que incluso legisló al emitir un decreto que normara dicha acción. El hizo lo mismo.

Tampoco en esta ocasión podría decirse que hubo una abierta y pública entrega-recepción, porque la información económica, por ejemplo, no se entregó detalladamente a los representantes del gobernador electo.

Fue por ello que en la entrevista con Pórtico Online al solicitarle los resultados sobre este ejercicio de la transición gubernamental, el gobernador electo, Alejandro Tello Cristerna, señaló que “la información final apenas se estaría intercambiando el próximo domingo con el gobernador Miguel Alonso Reyes. A partir de ahí la Ley marca que tenemos un período para auscultar y es lo que estaremos haciendo. Sería irresponsable decir si está bien o si está mal; quiero pensar que está bien y a ello le apuesto, pero será hasta el día de mañana cuando lo pueda corroborar”.

Más adelante es más preciso: “no puedo decir en este momento si está bien o si está mal. En cuestión de una semana, podré decir exactamente cómo estamos recibiendo al gobierno”.

Un dato más: fue el propio gobernador Miguel Alonso quien le solicitó a su homólogo entrante que se formara la comisión de entrega-recepción hasta después de que rindiera su VI y último Informe de Gobierno, petición a la que cedió.

Dicha petición tenía un doble propósito, por un lado no distraer el aplauso ni la atención social del informe gubernamental, pero también, restarle tiempo de análisis a la documentación de la administración alonsista, en la que ha imperado la opacidad oficial.

¿Conocerán pronto los zacatecanos la realidad de las finanzas estatales, su uso y manejo? ¿Sabrán la verdad administrativa de la deuda pública estatal y sus repercusiones en el presupuesto?

Al tiempo.

@juangomezac

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