Requiere CTI estructurar planes estratégicos a largo plazo

 cyd-191116-portada-gZacatecas, Zac.-La reducción en los gastos programados en el sector de ciencia y tecnología para el ejercicio fiscal correspondiente al año 2017 presentan retos adicionales y enfatizan la necesidad de coordinar acciones conjuntas, ampliar las colaboraciones a nivel nacional e internacional y desarrollar mecanismos entre los diferentes sectores del gobierno, empresarial y academia, que permitan seguir avanzando, consideró el presidente de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), el doctor Jaime Urrutia Fucugauchi.

 Planes estratégicos mejor articulados a corto y largo plazo ayudarán a enfrentar momentos como el actual, en el que los recursos dejan de fluir de manera adecuada y se dan cambios en el contexto interno e internacional, añadió.

 La Cámara de Diputados recientemente anunció la aprobación del presupuesto federal para el próximo año, con una asignación de 86 mil 383 millones de pesos para los programas de ciencia, tecnología e innovación (CTI). Este monto representa una disminución cercana al 9 por ciento en términos reales en comparación con lo aprobado en 2016, que fue de 91 mil 651 millones de pesos. De este monto, al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) corresponden 30 mil 653 millones, 7 mil 277 millones de pesos menos respecto a lo aprobado en 2016, una reducción en términos reales de alrededor del 23 por ciento.

 Urrutia Fucugauchi comentó que la complicada situación económica internacional lo es también para el país y se refleja en lo aprobado en el Congreso. Apuntó que los recortes en el gasto de ciencia y tecnología implican retos adicionales para la comunidad científica y los diferentes sectores de CTI.

 “El mensaje desde la Academia es de apertura y compromiso, de continuar redoblando los esfuerzos y la disposición de colaborar a corto y largo plazo. La situación financiera y los recortes presupuestales desafortunados para los planes y programas del gobierno indican una situación complicada en los próximos meses”, manifestó.

 Sobre esta reducción en los recursos al sector de CTI, indicó que desde la AMC lo que se tiene que hacer, además de optimizar gastos y redoblar los trabajos, es un análisis y una reflexión para construir programas estratégicos. Lo anterior, explicó, tiene que ver con el mensaje que se ha estado transmitiendo desde hace tiempo sobre los retos que representa la transformación de nuestra economía a una sociedad del conocimiento, impulsada por la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación.

 “Estos planes y objetivos cuentan con el consenso del gobierno federal, el Conacyt, la iniciativa privada y la academia. En los últimos años el impacto que tiene la investigación, la innovación y el desarrollo tecnológico es cada vez más importante para la sociedad y en las economías de los países”.

 En ese sentido, planteó que los países que cuentan con una base científica y tecnológica insuficiente tienen que pagar con gran parte de sus recursos el uso de las patentes e importar buena parte de los insumos y nuevas tecnologías. Aunado a esto, consideró que cada vez es más difícil para los países en desarrollo construir sus propias comunidades científicas con el tamaño y capacidades para lograr un impacto efectivo, competitivo a nivel internacional.

 En el marco de la segunda reunión Construyendo el futuro – Encuentros de ciencia, que congregó hace unos días a grupos de investigadores jóvenes y de cátedras Conacyt con miembros de la AMC, de El Colegio Nacional y 16 ganadores del Premio Nacional de Ciencias y Artes, Urrutia subrayó que construir la infraestructura necesaria, laboratorios y centros de investigación, tanto en la academia como en el sector industrial, requiere de tiempo y de fuertes inversiones.

 Un aspecto clave en este proceso, abundó el presidente de la AMC, es dar continuidad a los programas, y resaltó que formar personal especializado, preparar doctores con capacidad de realizar investigación de alta calidad, es un proceso que lleva varios años e involucra estudios de licenciatura, maestría, doctorado, posdoctorado, y un cúmulo de adecuada y suficiente experiencia para integrase y producir.

 “Los cambios acelerados en CTI en el contexto internacional, y las necesidades de ampliar la comunidad científica y la infraestructura nacionales, conforman un escenario en el que la única manera de transitar en él es a través, insisto, de un proyecto estratégico de desarrollo a corto y largo plazos, con metas y objetivos claros y estructurados, que permitan dar continuidad a los avances alcanzados hasta ahora”.

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