Es suicidio un fenómeno complejo de entender: Mónica Rodríguez Ortiz

Zacatecas, Zac.- Hablar del suicidio de manera responsable no provoca que una persona quiera suicidarse; por el contrario, puede convertirse en una oportunidad para brindar apoyo a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento, así lo afirmó la docente investigadora de la Unidad Académica de Psicología (UAP) de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Mónica Rodríguez Ortiz, quien subrayó que hablar, preguntar y escuchar puede abrir una puerta para que alguien solicite ayuda en momentos de crisis.

En este contexto, recordó que cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha orientada a generar conciencia, reducir el estigma y promover acciones concretas para la prevención de estas muertes. En ese sentido, destacó que la prevención comienza precisamente cuando se deja atrás la idea de que estos temas deben permanecer en silencio.

La especialista explicó que el suicidio debe entenderse como un fenómeno complejo, ya que no responde a una sola causa ni puede reducirse a la idea de que se trata simplemente de “una persona que quería morir”. Por ello, señaló que cuando se habla de conducta suicida se hace referencia a un conjunto de manifestaciones que pueden incluir pensamientos relacionados con la muerte, deseos de no continuar viviendo, ideación suicida, planes o intentos de suicidio.

Asimismo, indicó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que el suicidio está relacionado con múltiples factores sociales, culturales, biológicos, psicológicos y ambientales. Debido a ello, insistió en la necesidad de evitar explicaciones simplistas o reduccionistas, como afirmar que una persona tomó esta decisión por una sola razón.

Respecto a las cifras, Rodríguez Ortiz señaló que los datos reflejan la magnitud de un problema que requiere atención permanente. De acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante 2024 se registraron en México 8 mil 856 suicidios de personas de 10 años y más, lo que representa una tasa de 6.8 suicidios por cada 100 mil habitantes.

Además, destacó la diferencia existente entre hombres y mujeres. La tasa registrada fue de 11.2 suicidios por cada 100 mil hombres y de 2.6 por cada 100 mil mujeres. Del mismo modo, precisó que el grupo de edad de 30 a 44 años presentó la tasa más elevada, seguido por las personas de entre 15 y 29 años.

Sin embargo, señaló que el problema trasciende las fronteras nacionales. A nivel mundial, la OMS estima que más de 720 mil personas mueren cada año por suicidio y advierte que esta es la tercera causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años.

Al abordar los factores asociados a esta problemática, la investigadora enfatizó la importancia de diferenciar entre los factores de riesgo y los eventos desencadenantes. Entre los primeros mencionó los intentos previos de suicidio, los problemas de salud mental, el consumo problemático de alcohol u otras sustancias, el aislamiento social, los antecedentes de violencia o acoso escolar, el dolor o las enfermedades crónicas, la discriminación, los conflictos familiares o de pareja y las dificultades económicas.

Por otra parte, explicó que existen acontecimientos que pueden detonar una crisis emocional, tales como una pérdida significativa, una separación, problemas familiares, situaciones de violencia, acoso escolar, dificultades económicas, pérdida del empleo, una enfermedad, una experiencia traumática o experiencias de rechazo.

Finalmente, Mónica Rodríguez Ortiz exhortó a evitar expresiones como “se suicidó por esto”, ya que el suicidio suele ser el resultado de una combinación de factores. De acuerdo con la OMS, en este fenómeno pueden intervenir elementos sociales, culturales, psicológicos, biológicos y ambientales. Por ello, concluyó que un mismo acontecimiento puede afectar de manera completamente distinta a dos personas, dependiendo de sus circunstancias y recursos personales para afrontarlo.

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