¿SE DARí EL VOTO íšTIL?

Referente periodí­stico…

Por Gerardo DE íVILA (*)

Definamos, primero, qué es el “voto útil” en la visión de los clásicos: “el voto útil es cuando los ciudadanos deciden cambiar la orientación de su voto en función de las expectativas de triunfo por alguno de los distintos candidatos”.

Dicho de otra manera, en una elección nominal, como la es de un presidente, el “voto útil” suele traducirse en votar por uno de los dos o tres candidatos que tiene más probabilidades reales de ganar la elección, en detrimento de los candidatos supuestamente minoritarios”. Hasta aquí­ una definición sencilla.

En lo personal, vemos complicado que ocurra, no hay condiciones polí­ticas, pero son legí­timas y respetables las voces que comienzan a plantear la necesidad de que se haga efectivo el “voto útil” entre las izquierdas y el PAN o viceversa.

De acuerdo con las más recientes mediciones, Enrique Peña Nieto trae alrededor del 38% de las preferencias; Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez Mota, están en un empate técnico con cerca del 23%, y Gabriel Quadri, trae un poco más del 3%. Esto dicen las encuestas reales, las pagadas, se van o lo ilógico.

Sí­ esto es así­, la suma entre azules y amarrillo andarí­a cerca del 46% de las preferencias, electorales, muy superior a los porcentajes que ahora mismo trae el candidato del PRI. ¿Y los votos de Quadri para dónde se irí­an?

Ante este escenario, cómo se verí­a una alianza PRD, PT, MC y PAN, todos unidos contra del -candidato puntero en las encuestas-, el priista Enrique Peña Nieto, quien por cierto, ha bajado su popularidad, a partir de aquel desencuentro que tuvo con estudiantes de la Iberoamericana. Esa es la realidad.

Ahora bien, ¿Es real que los partidos polí­ticos en cuestión, candidatos y un sector de la sociedad mexicana no quieren el regreso del PRI a Los Pinos o hay algo de más fondo en todo esto? La respuesta, es que hay un poco de todo.

¿Sólo el intento?

Es muy probable que esas voces que ahora proponen una -alianza de facto- entre azules y amarillos, para que no llegue el PRI-PVEM a Los Pinos, quede tan sólo en eso: voces. Una primera pregunta: ¿quién deberí­a ser el candidato o la candidata? Sin duda, aquí­ vendrí­a un primer atorón.

Segunda interrogante: ¿cuáles serí­an los costos polí­ticos y económicos para unos y otros? Es evidente, que además de antinatura, la -alianza de facto- traerí­a una serie de consecuencias ideológicas, polí­ticas y económicas, etc.

Otras interrogantes más: ¿hay tiempo para una alianza de facto? ¿Hay voluntad polí­tica de los dirigentes, militantes y simpatizantes? ¿Hay las condiciones? A decir de los analistas polí­ticos, el estancamiento que ha tenido el PRI y el PAN en las encuestas abre la posibilidad para pensar en el “voto útil”.

Entonces, si esto es así­, sentimos que es el momento de darle seriedad por parte de quienes están proponiendo desde arriba el “voto útil”. ¿Pero a favor de quién?

Espino mueve el avispero…

La aparición del polémico Manuel Espino Barrientos en la escena polí­tica, y que ahora buscará sumar votos para Enrique Peña Nieto con su movimiento “Volver a Empezar”, es un elemento para que las izquierdas y el PAN valoren la posibilidad de unirse. ¿Es viable? Lo que sí­, es que el “panista” movió al avispero.

Sea quien sea el próximo presidente (a) de México se encontrará un paí­s dividido, secuestrado por la criminalidad, desigual de norte a sur, con mucho más pobres que en 2006, con instituciones corrompidas, con una clase polí­tica agotada, pero sobre todo, con una juventud que reclama una mejor nación.

A primera vista, está reflexión puede sonar catastrofista, pero esa es la realidad. Ocultarlo, serí­a engañarnos a nosotros mismos. Lo que está pues en juego para el 1 de julio va más allá de un presidente de la República.

Quien resulte ganador, se encontrará con una nación de cerca de 120 millones de habitantes, que no puede darse el lujo de permanecer más en el subdesarrollo. El propio crecimiento del paí­s exige más y mejores oportunidades para millones que no encuentran un empleo digno.

Así­ las cosas, los escenarios polí­ticos rumbo al 1 de julio se siguen modificando todos los dí­as, la brecha entre tres de los cuatro candidatos se ha reducido. Al dí­a de hoy, más allá de las encuestas serias y pagadas nadie puede cantar victoria.

El voto útil en 2000 y 2006

Lo que sí­ es hecho, es que nos encontramos ante el comienzo de un despertar ciudadano, impulsado en buena medida por una generación de jóvenes. Ahora bien, para ser francos, no hay certeza si este despertar alcanzará para el cambio.

Las manifestaciones de jóvenes universitarios en las calles son espontáneas, las que impulsan los candidatos presidenciables también son notorias, pero distintas a las primeras. No nos confundamos. Entonces, ¿el voto útil es posible?, eso lo veremos en unos dí­as, probablemente, después del segundo y último debate.

Como referente, el voto útil lo vimos en México en las elecciones de 2000, y más en especial en 2006, con los triunfos sonados de Vicente Fox y Felipe Calderón. El tema es que ahora, las condiciones son distintas para el paí­s y para el PAN.

Es evidente, que en aquellos momentos hubo operadores que promovieron el voto útil a favor de Acción Nacional, entre ellos, Manuel Espino Barrientos, apoyando al candidato del PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto.

Lo dicho lí­neas arriba, la suma de capitales polí­ticos, entre PRD, PT, MC y PAN, podrí­a llevarlos a un “triunfo compartido”. Aún con todo, es muy complicado que se dé una -alianza de facto- el 1 de julio, aunque no imposible.

En resumen, más allá de credos e ideologí­as, la realidad es que Peña Nieto lleva ventaja sobre sus adversarios polí­ticos: Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez Mota, pero no en proporción que han tratado de vender algunos medios de comunicación. En este escenario el “voto útil” cobra fuerza.

Para el anecdotario:

1) Aparente calma se vive entre los jerarcas de la Iglesia Católica en México, que ya es mucho decir. Al menos no hay noticias que indiquen que están llamando a votar a favor de uno u otra. Es del dominio público que el PAN es el partido de su preferencia, pero ahora parece que no están muy convencidos de Chepina.

* Lo mejor es que así­ sigan y no muevan el avispero.

2) De acuerdo con la información disponible el panorama electoral en Zacatecas es el siguiente: Distrito I, cerrada lucha entre PRI y PT; Distrito II, el PAN aventaja al PRI; Distrito III, el PRI aventaja al PRD, PT y MC; Distrito IV, el PRI también va adelante del PRD, PT y MC. Para el senado, la lucha es entre PRI e izquierdas.

* El PAN parece estar fuera de toda posibilidad. PANAL es apenas un observador.

Es mi opinión.

(*) Periodista.

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