REDISTRITACIÓN ELECTORAL 2013

 

*Brenda Castrejón Hernández

Uno de los trabajos relevantes en materia registral que realizará el Instituto Federal Electoral este año es la Redistritación Electoral. Un trabajo eminentemente técnico en el que participan funcionarios, especialistas y representantes de los partidos políticos para acordar los criterios que se aplicarán al dividir el país en 300 distritos electorales uninominales. ¿Por qué es necesaria esta división territorial?

Nuestra Carta Magna dispone que la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión estará integrada por 300 diputados electos según el principio de votación mayoritaria relativa, mediante el sistema de distritos electorales uninominales, y 200 diputados que serán electos según el principio de representación proporcional mediante el sistema de listas regionales votadas en circunscripciones plurinominales. Asimismo, el artículo 53 constitucional establece que la demarcación territorial de los 300 distritos electorales uninominales será la que resulte de dividir la población total del país entre los distritos señalados. La distribución de los distritos electorales uninominales entre las entidades federativas se hará teniendo en cuenta el último Censo General de Población, sin que en ningún caso la representación de un estado pueda ser menor a dos diputados de mayoría relativa.

La distritación es un ejercicio de reordenamiento que distribuye la población del país en 300 unidades territoriales llamadas “distritos electorales uninominales”. Es el proceso mediante el cual se determina la traza de los límites geográficos de los distritos electorales de un país, busca conformar una mejor distribución de los habitantes en los ámbitos distritales y, por tanto, lograr una mejor representatividad política de los ciudadanos (Lara: 2003). Lo más importante en un proceso de esta naturaleza es, después de todo, asegurar que cada voto tenga un valor similar; es decir, el principal propósito de la distritación electoral es garantizar a la población una representación equitativa, un sistema que garantice la igualdad del voto, pues cada diputado federal electo por mayoría relativa representa al mismo número de ciudadanos.

La distritación periódica o redistritación se hace indispensable en cualquier país que registre cambios demográficos. En México, el primer ejercicio lo realizó la SEGOB en 1979. Con la creación del Instituto Federal Electoral en 1990, se le otorga constitucionalmente en forma integral y directa las actividades relativas a la geografía electoral. Es así que una de las atribuciones del Consejo General es ordenar al órgano ejecutivo hacer los estudios y formular los proyectos para la división del territorio de la República en 300 distritos electorales uninominales y para determinar el ámbito territorial de las cinco circunscripciones electorales plurinominales y la capital de la entidad federativa que será cabecera de cada una de ellas; por ello, en 1996 y en 2005, el IFE conformó nuevos territorios nacionales con base en los Censos de 1990 y de 2000, respectivamente.

Para la redistritación 2013 se toma como base el Censo 2010, que reporta 112’336,538 habitantes. Un incremento de 14.8 millones respecto de los 97.4 millones de habitantes que reportó el Censo del 2000. Adicionalmente, la intensa migración interna y el desigual crecimiento poblacional han afectado el equilibrio poblacional. Al dividir el Censo 2010 entre los 300 distritos el valor obtenido es de 374,455 habitantes (cociente nacional distrital), que al cotejarlo con la población total de cada distrito el resultado fue que 49 distritos quedaron por encima del cociente, mientras que 39 quedaron por debajo.

Al analizar este impacto por entidad federativa resulta que 12 de ellas ganarán o perderán distritos. Las entidades que ganan distritos son: Chiapas (1), Guanajuato (1), Jalisco (1),

Estado de México (1), Querétaro (1), Quintana Roo (1) y Tamaulipas (1); las que pierden son: Distrito Federal (3), Oaxaca (1), Puebla (1), Sinaloa (1) y Veracruz (1).

Sin embargo, es materialmente imposible que cada uno de los 300 distritos tenga exactamente el mismo número de ciudadanos, ya sea por concentración poblacional en zonas metropolitanas, dispersión poblacional, accidentes geográficos (orografía, hidrografía) y restricciones legales (municipios indígenas, mínimo de distritos por entidad, fronteras estatales y municipales, etc.); por ello, el IFE debe conjugar ciertas variables para distribuir a la población en 300 unidades territoriales y así garantizar el principio fundamental “1persona = 1voto”.

Para conjugar esas variables, el Consejo General aprobó la creación de un Comité Técnico para el Seguimiento y Evaluación de los Trabajos de Redistritación, instancia de asesoría técnico-científica integrado por especialistas en materias como geografía, demografía, estadística e identidad cultural, con el objeto de: a) analizar la propuesta de los criterios de redistritación; b) emitir opinión técnica sobre los escenarios de distribución territorial; c) evaluar el funcionamiento del sistema informático desarrollado para la construcción de escenarios; d) asesorar en las materias de su especialidad a los consejeros electorales, a los representantes de los partidos políticos, a los integrantes de la Comisión del Registro Federal de Electores y a los de la Junta General Ejecutiva y e) rendir los informes que se precisen.

Los criterios consisten en una serie de lineamientos que rigen al modelo matemático que a su vez sustenta al sistema informático, para generar el trazo de los nuevos límites geo-electorales de los 300 distritos. El 6 de febrero del 2013, el Consejo General aprobó diez criterios que fueron evaluados y presentados por consenso del Comité Técnico de Seguimiento y Evaluación de los Trabajos de Redistritación, que son: 1) Número de distritos para cada entidad federativa. 2) Los distritos se integrarán con territorio de una sola entidad federativa. 3) Se aplicará el equilibrio demográfico en la determinación de los distritos (partiendo de la premisa de que la diferencia de población del distrito, respecto a la media nacional, será lo más cercana a cero). 4) La ubicación de los pueblos y comunidades indígenas se tomará en consideración. 5) Los distritos tendrán continuidad geográfica (tomando en consideración los límites político-administrativos y los accidentes geográficos). 6) Se procurará obtener la mayor compacidad geométrica (en la delimitación de los distrito ninguno podrá rodear íntegramente a otro). 7) Los distritos se construirán preferentemente con municipios completos (excepto que la diferencia absoluta poblacional del distrito, respecto a la media nacional rebase el 15%). 8) Se procurará optimizar los tiempos de traslado al interior del distrito. 9) Función de costo asociada al cumplimiento de los criterios anteriores. 10) Se utilizará un algoritmo heurístico de optimización combinatoria, que se construirá tomando en cuenta los criterios aprobados por el Consejo General.

Actualmente, el IFE se encuentra en la etapa de revisión de los escenarios por los representantes de los partidos políticos acreditados ante los órganos de vigilancia nacional y estatal, a efecto de emitir observaciones técnicas sobre la reconfiguración al interior de las entidades. En los últimos días de octubre se ha programado la aprobación de los escenarios finales. Se trata de la confección de una nueva cartografía electoral que privilegie lo técnico para que no existan sesgos políticos que favorezcan a algún candidato o partido, sino que garantice el equilibrio poblacional y la igualdad del voto en el proceso electoral 2014-2015 y los subsecuentes.

Vocal del Registro Federal de Electores

Junta Local Ejecutiva en Zacatecas

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