Ciudad de México.- El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó, tras un amplio debate, el dictamen que reforma el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el objetivo de reducir de manera gradual la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, sin afectar el salario de las personas trabajadoras.
La reforma constitucional establece una implementación progresiva entre los años 2027 y 2030, con el propósito de garantizar una transición ordenada, responsable y acorde a la realidad económica del país. Este cambio reconoce el derecho al descanso, a la conciliación entre la vida laboral y personal, y a condiciones de trabajo dignas, colocando el bienestar de las personas trabajadoras en el centro del desarrollo nacional.
El diputado federal Ulises Mejía Haro destacó que esta reforma responde a una demanda histórica de las y los trabajadores de México y forma parte de la agenda de trabajo digno impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, bajo el principio de que el crecimiento económico debe ir de la mano de la justicia social y una mejor calidad de vida.
Subrayó Mejía Haro que la reducción de la jornada laboral no implica una disminución de ingresos, sino una redistribución más justa del tiempo de trabajo, con efectos positivos en la salud física y mental, la productividad y la cohesión social. Asimismo, señaló que el régimen transitorio brinda certidumbre tanto a empleadores como a trabajadores, permitiendo una adecuación gradual de los centros de trabajo.
El morenista Ulises Mejía Haro reiteró que desde la Cámara de Diputados se continuará legislando con responsabilidad, diálogo y cercanía con los sectores productivos y laborales, para consolidar un modelo de trabajo digno que fortalezca a las familias mexicanas y al desarrollo del país.
