Por: Dra. Norma Julieta del Río
Cada 30 de junio se conmemora el Día Mundial de las Redes Sociales, una fecha que invita a reconocer cómo estas plataformas han transformado nuestra forma de comunicarnos, informarnos y participar en la vida pública.
En la sociedad actual, aquello que no es visible parece no existir. Existe una creciente necesidad de documentar y compartir los hechos para dar certeza de que ocurrieron. Esta forma de comprender la realidad ha dado un nuevo significado a la transparencia, entendida no solo como el derecho a conocer las acciones del poder público, sino también como una característica de la vida cotidiana en la era digital.
Hoy, un teléfono móvil representa mucho más que un dispositivo para realizar llamadas. Es una herramienta que nos permite acceder a servicios, estudiar, trabajar, mantenernos en contacto con nuestros seres queridos, conocer lo que sucede en nuestro entorno y ejercer derechos como la libertad de expresión, el acceso a la información y la participación ciudadana.
Las redes sociales han acercado a personas, comunidades e instituciones como nunca antes. Gracias a ellas es posible compartir conocimientos, impulsar causas sociales, difundir información de interés público y fortalecer el diálogo entre la ciudadanía y las autoridades. Su impacto demuestra que la tecnología, cuando es accesible e incluyente, puede contribuir a reducir brechas y ampliar oportunidades.
En México, millones de personas utilizan diariamente las redes sociales para informarse, aprender, emprender, realizar trámites y participar en conversaciones sobre temas que impactan su vida cotidiana. Este uso constante refleja que la conectividad ya no es un lujo, sino un elemento cada vez más importante para el ejercicio de diversos derechos y para la inclusión digital.
No obstante, el entorno digital también exige responsabilidad. La desinformación, la difusión de noticias falsas, el robo de identidad, el fraude y la vulneración de datos personales son algunos de los riesgos que requieren una ciudadanía digital informada, crítica y consciente.
Por ello, es recomendable verificar la información antes de compartirla, consultar fuentes confiables y oficiales, proteger los datos personales mediante contraseñas robustas y autenticación en dos pasos, así como mantener una actitud crítica frente a los contenidos que circulan en internet.
Las redes sociales son también un reflejo de nuestra sociedad. Han fortalecido el acceso a la información y han facilitado que hechos de interés público sean conocidos con mayor rapidez. Asimismo, el periodismo de investigación ha encontrado en estas plataformas un canal relevante para difundir su trabajo y acercarlo a un mayor número de personas.
En los últimos días, la presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado la posibilidad de regular el uso de los teléfonos inteligentes y de los sistemas de inteligencia artificial, argumentando la necesidad de combatir la desinformación y atender un problema de salud pública. Este tipo de propuestas abre un debate legítimo sobre los alcances de la regulación en el entorno digital. El desafío consiste en encontrar un equilibrio entre la protección de las personas frente a riesgos como la desinformación, la violencia digital o el uso indebido de datos personales, y la garantía del derecho a la libertad de expresión y al acceso a la información.
En este Día Mundial de las Redes Sociales, refrendemos nuestro compromiso con un uso consciente y responsable de la tecnología. Cada publicación, cada interacción y cada información que compartimos contribuyen a construir un entorno digital más seguro, confiable e incluyente, donde la tecnología continúe siendo un puente para ejercer derechos, generar oportunidades y fortalecer la participación de todas las personas.
