Lleva UAZ información sobre salud mental y comportamiento digital a estudiantes de CBTis 23

Zacatecas, Zac.- El uso cotidiano de las redes sociales está transformando las formas de convivencia, la percepción personal y los hábitos de las nuevas generaciones. Comprender qué sucede detrás de estas interacciones digitales y cómo pueden influir en el bienestar emocional fue el eje de la actividad “Detrás del Algoritmo: Lo que las pantallas nos ocultan sobre las emociones”, en la que participaron docentes investigadoras de la Unidad Académica de Enfermería (UAE) de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), en colaboración con el CBTis 23 de Zacatecas.

La intervención, dirigida a estudiantes de tercero y quinto semestre de bachillerato, formó parte de la Jornada Estatal de Ciencia y Tecnología (JECyT) Zacatecas y tuvo como propósito acercar a los jóvenes al conocimiento científico sobre los procesos cerebrales, psicológicos y conductuales que intervienen en el uso de las plataformas digitales.

A través de una exposición a cargo de la docente investigadora Verónica Ortega Gámez, integrante del Cuerpo Académico UAZ-279 Gestión en Adicciones y Salud Mental, con la colaboración de Maricruz Vidales, ambas de la Unidad Académica de Enfermería, se abordaron distintos factores que explican por qué las redes sociales pueden generar una conexión constante y, en determinadas circunstancias, desarrollar patrones de uso problemático.

Entre los contenidos destacó el papel de la dopamina en los mecanismos de recompensa del cerebro y su relación con las interacciones digitales. Los estudiantes conocieron cómo las notificaciones, los comentarios y las reacciones pueden reforzar la búsqueda de aprobación social, mientras que la disponibilidad permanente de nuevos contenidos favorece que se prolongue el tiempo frente a las pantallas.

Otro aspecto abordado fue la comparación social, retomando los planteamientos de Leon Festinger, para analizar cómo la exposición a imágenes y experiencias idealizadas en redes puede influir en la percepción que las personas construyen de sí mismas. Este acercamiento permitió reflexionar sobre la diferencia entre la vida cotidiana y las versiones editadas que suelen mostrarse en los entornos digitales.

En materia de salud mental, se revisaron los seis componentes del modelo de adicción conductual de Mark Griffiths: saliencia, modificación del estado de ánimo, tolerancia, abstinencia, conflicto y recaída. Mediante estos referentes se identificaron comportamientos que pueden advertir sobre una relación poco saludable con las redes sociales, particularmente cuando su uso interfiere con el descanso, las actividades escolares y la convivencia.

La presentación también incorporó referencias sobre el tiempo que la población mexicana destina diariamente a estas plataformas y el caso de Justin Rosenstein, creador del botón Me gusta, quien decidió prescindir de esta función en su teléfono al cuestionar los efectos de los estímulos digitales sobre la atención y la concentración.

Para llevar los contenidos a una experiencia de reflexión personal, se aplicó un ejercicio de autoevaluación basado en la Escala de Bergen, instrumento de seis preguntas que permite explorar indicadores relacionados con el uso problemático de las redes sociales.

La participación de las docentes investigadoras en este encuentro representa un espacio de vinculación entre la Universidad Autónoma de Zacatecas y la educación media superior, en el que la investigación desarrollada desde Enfermería se comparte y pone en diálogo con las experiencias de los estudiantes. De esta manera, el conocimiento sobre salud mental trasciende el ámbito académico y contribuye a la formación de jóvenes con mayores elementos para comprender y cuidar su bienestar en una sociedad cada vez más conectada.

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