MEDIANTE LA PUBLICIDAD, LOS MEDIOS DE COMUNICACIӓN INCITAN A HIPOTECAR LA VIDA: DOMíNGUEZ GARAY

Es cierto que “el consumo es fundamental para el crecimiento económico y el desarrollo de una paí­s”,  pero “la publicidad manipuladora de conciencias no vacila en emplear trucos para conseguir su objetivo de que compremos de forma irracional”,  aseguró el Rector de la Universidad Autónoma de Zacatecas, Francisco Javier Domí­nguez Garay, en su presentación como conferenciante invitado a la celebración del 35 aniversario de la creación de la Procuradurí­a Federal del Consumidor.

En el evento –denominado “El Consumidor del Siglo XXI en México”, organizado por la Delegación Zacatecas de la PROFECO– Domí­nguez Garay reconoció que el ser humano desde que nace es un consumidor y que el consumo es una realidad cotidiana en la que nos hayamos inmersos. Sin embargo, reconoció que “las necesidades humanas pueden ser creadas artificialmente” por los medios de comunicación.

Textualmente, el ponente invitado por la Delegada Estatal de la PROFECO, Verónica Gallardo Ortiz, afirmó que “el consumismo tiene su raí­z y su origen en al adquisición de más productos de los que necesitamos, bien por ostentación, bien por la presión del capital, bien porque los medios de comunicación incitan a usar y tirar con sus formulas intrí­nsecamente perversas”.

Para Domí­nguez Garay, el ‘compra ahora y paga después’  ha obligado y obliga a cientos de millones de personas “no a hipotecar bienes como ingenuamente se cree, sino a hipotecar sus vidas y a cercenar posibilidades de desarrollo personal”.

En el mismo tema, el exponente señaló que muchas veces los famosos ‘cómodos plazos’  “no sólo no son tan cómodos, sino que actúan como una argolla que nos esclaviza e inmoviliza”.

  • ·      Las universidades no son empresas, ni los estudiantes son clientes

Domí­nguez Garay se mostró convencido ante los asistentes reunidos en la Casa Municipal de Cultura de Zacatecas que el consumo es primordial para el desarrollo personal y del paí­s. No obstante aseguró que éste “debe ser racional e inteligente” y responder “a la satisfacción de una necesidad, que le permita al consumidor tener el control para elegir como ciudadanos libres nuestros hábitos de consumo, sin quedar atrapados dentro de la maquinaria que el consumismo tiene en marcha con sus inseparables aliados, como la publicidad y los medios de comunicación, con sus permanente bombardeo de necesidades ficticias y culto a la superficialidad”

Si bien reconoció el Rector que en la actualidad existen consumidores más informados que coadyuvan para comprar de forma más acertada, “sigue faltando la cultura de la responsabilidad de lo que adquirimos, pues generalmente no leemos los acuerdos entre las partes que, por cierto, las empresas tendenciosamente escriben con letra pequeña”.

En su mensaje final el Rector manifestó: “Debo dejar claro y con mucha precisión que ni los estudiantes deber ser considerados como clientes, ni las universidades como empresas. Por lo tanto, rechazo la mercantilización de las universidades y el capitalismo académico, como lo han planteado ya algunos expertos, entre ellos Axel Didriksson”.

 

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