TRABAJO INFANTIL PONE EN RIESGO LA VIDA Y SALUD DE LOS MENORES

Texto y fotos / Jesús Martí­nez

Mí‰XICO, DF.- El trabajo infantil es señalado como un grave problema de las sociedades actuales, porque afecta el desarrollo integral de los menores de edad, pone en riesgo su vida y salud, trunca su educación y pisotea su dignidad humana.

Al trabajo infantil se le define como toda actividad que desempeñan niñas y niños para contribuir a la economí­a de su familias o bien para procurarse su propia sobrevivencia. En junio de 1999, la Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) adoptó el Convenio 182 Sobre las Peores Formas de Trabajo Infantil y su Erradicación Inmediata.

De acuerdo con la Secretarí­a del Trabajo y Previsión Social, en México, la participación de una niña, niño o adolescente menor de 18 años en cualquier tipo de actividad laboral, remunerada o no, que se realiza en condiciones de violación a sus derechos o en ambientes peligrosos o insalubres que producen efectos negativos, inmediatos o futuros, para su desarrollo fí­sico, psicológico, moral y social, o que obstaculicen su educación, constituyen formas de explotación laboral de los menores.

El trabajo infantil, puntualiza la Secretarí­a del Trabajo, no se refiere a aquellas tareas formativas que desempeñan los niños en la casa, ni tampoco a actividades acordes con su nivel de desarrollo o a su colaboración en actividades familiares, donde además de adquirir prácticas, aprenden a ser responsables, siempre y cuando dichas labores no perjudiquen su desarrollo integral, ni impidan su asistencia a la escuela o afecten su rendimiento escolar.

Este es un breve panorama del trabajo infantil y otras formas de explotación de menores en México.

 

Top