LA JUSTICIA NO TIENE MADRE, LAS VÍCTIMAS SÍ

MUJERES

Mujeres marchan para reclamar respuesta ante desapariciones   

Por Anayeli García Martínez

México, DF. (Cimacnoticias).- Este 10 de mayo, Día de las Madres, decenas de mujeres se volcaron una vez más a las calles para recordar que en este país ellas han tenido que asumir las investigaciones para localizar a sus hijas e hijos desaparecidos, ante la negligencia e incapacidad de las autoridades para brindar justicia.

Con flores blancas, casi marchitas, las madres de mujeres desaparecidas recorrieron la avenida Paseo de la Reforma rumbo al Ángel de la Independencia, como parte de la “Segunda Marcha de la Dignidad Nacional”, una caminata símbolo de la lucha contra la violencia y la impunidad.

Ahí estaba Adela Alvarado, madre de Mónica Alejandrina Hernández, joven universitaria que desapareció el 14 de diciembre de 2004 en Ecatepec, Estado de México, cuando se dirigía a la Facultad de Estudios Superiores de Iztacala.

Adela se ha dedicado al entretenimiento como payaso a pesar de que estudió una carrera. Hoy con una sonrisa en su rostro dice que pese al dolor de no saber de su hija, sigue trabajando dando alegría a los demás.

Cuando no ameniza una fiesta se dedica a revisar el expediente de su hija; así se dio cuenta de que dos de los compañeros universitarios de su hija eran amigos de una banda de secuestradores, quienes al parecer son los responsables del presunto rapto de su hija.

Adela salió a gritar que “la justicia no tiene madre, pero las víctimas sí”. Así también lo hizo Guillermina Hernández, madre de Selene Giselle, una joven de 14 años que desapareció el 29 de abril de 2010 en Tulpetlac, también en el Edomex.

“La policía dice que por estadísticas, mi hija se fue con su novio y que pronto va a regresar con dos o más nietos”, cuenta Guillermina al relatar la respuesta de las autoridades ante su denuncia.

Entonces se puso a investigar por su cuenta y descubrió la posible responsabilidad de la dentista que atendía a Selene, ya que ella fue la última persona que vio a la adolescente, además de que la invitaba a beber alcohol e ir a fiestas.

Una de las consignas de la marcha fue que el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, explique qué hace su equipo para localizar a las jóvenes desaparecidas.

DEL DOLOR A LA DEMANDA DE JUSTICIA

Rocío Uribe Ruiz es madre de María Fernanda Tlapanaco Uribe, joven de 14 años que desapareció el 19 de abril de 2012 en Naucalpan, Edomex, tras salir de un curso para poder ingresar a la preparatoria.

“Cuando ella ya no me contestó el teléfono supe que algo pasaba; uno como madre sabe”, narra la mujer al asegurar que está dando un voto de confianza a las autoridades mexiquenses para que localicen con vida a su hija.

En el monumento al Ángel de la Independencia las madres colocaron las fotos de personas desaparecidas.

Otro grupo de mujeres mantiene desde ayer una huelga de hambre frente a la Procuraduría General de la República (PGR). Ahí está un campamento que retirarán hasta que los altos mandos de la dependencia den la cara e informen sobre la búsqueda de las y los desaparecidos.

La “Segunda Marcha de la Dignidad Nacional” fue convocada, entre otras organizaciones, por Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en México (Fundem), Red Verdad y Justicia de México y Centroamérica, y Centro de Derechos Humanos Victoria Diez (Guanajuato).

Además participaron el obispo Raúl Vera, e integrantes de la Casa del Migrante de Saltillo, el Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios (Coahuila), y el Centro de Derechos Humanos Juan Gerardi (Coahuila).

También se solidarizaron Amnistía Internacional, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, la Red Todos los Derechos para Todas y Todos, el Comité Eureka, y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez.

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