La “gentrificación” de la CDMX provoca segregación social, afirma investigadora de la UAM

La doctora María Esther Sánchez Martínez

La investigadora se siente poco optimista ante la posibilidad de encontrar un orden al crecimiento de la CDMX; una población poco educada y la corrupcción impiden que se respeten los reglamentos.

Zacatecas, Zac.- Con la invitación de analizar la ciudad como un objeto de estudio y no como un escenario donde ocurren las grandes transformaciones, la doctora María Esther Sánchez Martínez presentará el libro “Servicios Urbanos en las Ciudades Mexicanas del Siglo XIX y XX”, durante el Librofest Metropolitano 2017.

“Las ciudades son entes que viven y se transforman. La Ciudad de México es un organismo vivo que va creciendo a veces al margen de los planes y programas urbanos y es difícil de controlar”, afirma la investigadora y explica que todas las transformaciones que enfrentan las ciudades repercuten sobre la calidad y forma de vida de sus habitantes, de ahí la relevancia de analizar los impactos de estos cambios.

Sánchez Martínez desarrolló desde 2013 con la doctora Carmen Bernárdez el seminario “Servicios Urbanos en las Ciudades Mexicanas del Siglo XIX y XX”, que hoy da título al libro por presentar durante el Librofest Metropolitano, el cual se celebrará del 22 al 27 de mayo en las instalaciones de la UAM Azcapotzalco, el polo cultural del norte de la CDMX.

Así, explica que la gentrificación de las zonas Poniente y Norponiente de la ciudad se traducen en procesos de segregación social, “en este momento Interlomas o Santa Fe son espacios muy ocupados que sólo se pueden habitar, gozar o padecer a través del vehículo y por ello están dirigidas a cierto sector de la ciudad; son maneras distintas de ver la ciudad, son ciudadanos que viven encapsulados en sus vehículos, en el centro comercial o en sus departamentos”, describe.

La ciudad vive un proceso de redensificación y en zonas como el centro o colonias como la Del Valle, este proceso ha creado áreas donde la gente cuenta con espacio público para caminar y los servicios están disponibles, lo que no ocurre con las viviendas construidas en las periferias donde evidentemente la población no cuenta con la misma calidad de servicios, estos habitantes se enfrentan diariamente a retos que les impone la propia ciudad.

“Los servicios urbanos: el drenaje, la pavimentación, el alumbrado público, etc., cambian la manera en como la gente vive, goza o padece los espacios urbanos, desde la casa hasta los grandes espacios públicos”, describe la doctora y señala que si se mete lupa a este panorama general se puede ver cómo esos servicios han transformado la ciudad y cómo impactan a sus habitantes, pero también el papel activo que ellos toman en esa transformación.

Para la investigadora Sánchez Martínez la Ciudad de México está integrada por varias ciudades, que a pesar de regirse bajo una misma política urbana, es difícil controlar a través de leyes, sobre todo porque esos reglamentos no logran aplicarse.

“Si ves la Ciudad de México desde Google Maps, en esta visión desde arriba notarás que ha crecido de manera caótica. Este crecimiento no es nuevo, aunque cada delegación tenía sus planes y programas de desarrollo urbano, la ciudad es un ente vivo, un organismo que crece al margen de los planes y programas urbanos”, expresa la doctora y se dice poco optimista ante la posibilidad de encontrar un orden a este crecimiento.

Más allá de las leyes, lo primero es educar a la población para que respete esos reglamentos, dice la especialista en espacios públicos y reitera que el crecimiento caótico de la ciudad viene desde finales del siglo XIX; luego de la Revolución Mexicana, sus habitantes empezaron a llegar y no respetaban las leyes de ordenación del territorio. Hoy cuentan con la corrupción para seguir sin obedecer esos reglamentos.

“Si no hay una correlación entre autoridades y ciudadanos es difícil que la ciudad pueda cambiar. Si se dan los cambios van a ser cambios muy lentos y van a llevar muchas generaciones, porque esos cambios no se dan sólo por decreto sino que debe haber un cambio en la mentalidad de sus habitantes y de sus autoridades”, vaticina la investigadora quien destaca que en esta gran pluralidad, diversidad y versatilidad que encierra la Ciudad de México, la tolerancia será un factor determinante para que estas distintas ciudades puedan convivir y seguir su transformación.

De esto y más platicará la la doctora María Esther Sánchez Martínez cuando realice la presentación del libro “Servicios Urbanos en las Ciudades Mexicanas del Siglo XIX y XX”, durante el Librofest Metropolitano 2017 a celebrarse en la UAM Azcapozalco.

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