DICE JAVIER CALZADA: EL PRD NO ES DE LA MORENA

Comunicado de Javier Calzada , en el que firma como Secretario General del PRD en el Estado de Zacatecas.

Este domingo pasado, los presidentes del PT, MOVIMIENTO CIUDADANO (Antes convergencia),  y también el PRD –este último en tanto se resuelve la impugnación de una elección que la historia ubicará vergonzosamente- anunciaron que “sus” respectivos partidos participan en el Movimiento de Regeneración Nacional denominado MORENA que encabeza el Lic. Andrés Manuel López Obrador.

Declaran su intención de conformar un bloque de las “izquierdas en el estado de Zacatecas”.

En primer lugar, habrá que expresar en lo individual mi respeto a quienes participan en esta “intención”. Pero es inadmisible, por lo menos en un partido que se diga democrático, que un dirigente asuma decisiones personales que le competen a todo un partido. En tanto las elecciones próximas son federales, no es en las Entidades Federativas donde tendrá que discutirse algún tipo de coalición o bloque. En el caso del PRD, la decisión de Gerardo Espinoza, es estrictamente personal y no representa la generalidad de opiniones de la militancia, puesto que no existe ningún mecanismo hasta ahora, cuyo resolutivo haya mandatado al Lic. Gerardo Espinoza para asumir una posición de esa naturaleza.

Por tanto, como Secretario General del PRD desmiento cualquier compromiso que subyugue al PRD a las decisiones de MORENA, pues nuestra instancia de decisión, es el congreso nacional, y los acuerdos que de su mandato deriven, están a cargo de las dirigencias nacional y estatales.

En Zacatecas, igual que en el paí­s, una decisión de esta naturaleza implica un obligado debate sobre la polí­tica de alianzas,  y entonces podrán exponerse una serie de argumentos y recordar hechos para algunos desmemoriados, que servirán de valoración en la toma de decisiones sobre las elecciones del 2012.

Serí­a bueno recordarle a Gerardo Espinoza, que es muy poco tiempo para olvidar como en la elección del 2010 el PT en voz de su entonces candidato a gobernador, y hoy comisionado de ese partido, basó su campaña polí­tica  en una sistemática ofensa que denigró a los perredistas sin distingo alguno, atacando al Gobierno del Estado, y con un trato muy aterciopelado al candidato del PRI,  mientras  desde el centro  AMLO vino a dividir a la izquierda con la intervención de la operación polí­tica de uno de sus hermanos, Ramiro López Obrador,  impulsando el voto por ese partido, lo que debilitó la posibilidad de refrendar el triunfo de la izquierda y entregar el poder ejecutivo a una clase polí­tica acomodaticia que lo mismo se viste de izquierda que de centro o de derecha, pues las ideologí­as estorban cuando está por encima la ambición del poder.

También habrí­a que decirle al Lic. Espinoza, que un partido no es de izquierda por el solo hecho de una manifestación en sus documentos básicos, se es de izquierda cuando se practican los ejes cardinales de la democracia, de la justicia, de la paz, de la transparencia, de la libertad y de la igualdad.

En su origen, durante el salinato, precisamente nació el PT como instrumento de división de la izquierda por el verdadero temor del Gobierno Federal al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas.

En Zacatecas es imprescindible que se termine la farsa petista de una crí­tica mediática constante al gobierno del estado actual,  mientras en la agenda legislativa son un partido satélite del poder.

Estratégicamente no es ético un manifiesto de esta naturaleza, pues pasa por alto que el PRD todaví­a no tiene candidato, y es notoriamente ventajoso lanzar un mensaje que puede desorientar a la ciudadaní­a, sobre todo a la que no tiene militancia, de que hay una definición al respecto, pues ese es el mensaje que se manda, y pretende posicionarse en una ruta que por lo menos en el PRD tendremos que definir.  Tampoco podrí­a decirse que esta es una contienda fraterna, si en los hechos se atropella y en el discurso se pretende conciliar.

Hay otros movimientos como “Demócratas de Izquierda” que aunado a la parte mayoritaria del PRD apoyan la candidatura de Marcelo Ebrard. Tomando en consideración que es el PRD el partido mayoritario de la izquierda en México, no se le guarda el respeto con presiones de este tipo. Y aunque no debe existir limitación para manifestar simpatí­as, éstas deben hacerse a tí­tulo estrictamente personal.

Sabemos que la izquierda tiene un mejor proyecto de gobierno para México, y que es la esperanza de millones de mujeres y hombres, que padecen la injusticia de este sistema que polariza la opulencia y la indigencia cada  dí­a que pasa, y que esta desigualdad es el origen de las consecuencias de la inseguridad, el desempleo, la pérdida de poder adquisitivo del salario, la impunidad, y la falta de recursos para hacer frente a tantas necesidades que hoy padecemos, como el acceso de los jóvenes a la educación y al trabajo honrado.

No obstante, un proyecto de esta dimensión, no puede descansar en una sola persona, por eminente que sea, pues es la suma de muchos pensamientos y de muchos años  de esfuerzo, de la lucha social, de la participación  ciudadana, y de la constante búsqueda del estado de derecho. Por tanto, es absurdo pensar que solo hay una persona que puede cambiarlo todo,   y que hay que empezar a construir una nueva República por que todo está podrido. El paí­s necesita un nuevo rumbo,  sin duda alguna, pero hay que ser más objetivos, y hay más de una persona que puede encabezar ese cambio, en la izquierda o en la sociedad sin militancia partidista.

No se trata de ganar candidaturas, se trata de la conquista del poder para transformar el paí­s en beneficio de las mayorí­as. Como decí­a Juárez, todo esto ocurre por que “la paz es el resultado de la justicia”, y en un paí­s tan desigual, la paz y la viabilidad del Estado Mexicano se ven amenazadas por grupos cada vez más numerosos de mexicanos sin futuro.

Pero de buenas intenciones está lleno el paí­s en todos los partidos y en la sociedad apartidista –que es la mayorí­a-.  Es también un asunto de proyectos, propuestas, realidades, resultados y confianza de la sociedad en quien encarne los anhelos de un nuevo rumbo más equitativo, donde no sea la impunidad ni la negociación de la ley lo que se impongan, sino la vigencia de los derechos consagrados en la Constitución para cada una y cada uno de los mexicanos.

Al tiempo, no hay que desbordar el ansia de candidaturas antes de que llegue la hora. Pues la ruta de la izquierda pasa por una obligada conducta de defensa del interés público sobre el personal o de grupo.

JAVIER CALZADA

Secretario General del PRD en el Estado de Zacatecas.

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