La muerte es la injusticia más grande contra toda persona: Noriega Barceló

Zacatecas, Zac.-El obispo de la diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, comentó este domingo que en este momento se vive en un ambiente de violencia de muchos tipos, y la violencia es una consecuencia y efecto. Las causas son muy diferentes y diversas. Así, planeó la pregunta de “¿qué hacer, ante condiciones donde los jóvenes están más metidos?”.
Por lo pronto se trata de contener, pero “creo que el trabajo a mediano y largo plazo es la prevención y la educación, ésta última, que se debe ofrecer en casa. El joven es joven y lo que quiere es salir de casa, pero hay que inculcarle esos valores que le lleven a buscarle a la vida por el camino sano y pacífico, aseveró.

“Me ha tocado ver algunos espectaculares donde se anuncia que no se involucren; es bueno recordarlo, pero no es suficiente”, dijo, ya que la forma de hacerlo es mediante la educación y la familia.

Insistió en que se trata de hacer en la sociedad un ambiente en el que jóvenes sean aceptados, donde haya fuentes de trabajo mejores para los jóvenes, tanto para los que estudian como para los que no estudian, lo cual es un trabajo a mediano y a largo plazo.

Por lo pronto, es necesario tomar conciencia de que se requiere contener todo este tipo de violencia, expuso. En cuanto al tema de los feminicidios registrados en la entidad recientemente, y la posible activación de la Alerta de Género, explicó el prelado que “toda vida humana es sagrada, y para nosotros los cristianos cada persona tiene una misión en la vida, sea hombre o mujer”. En cuestiones de tipo técnico, dijo desconocer lo que se requiere para este procedimiento.

Recalcó, sin embargo, que toda muerte es la injusticia más grande contra toda persona porque se le quitan todas las posibilidades.

Ante la convocatoria de algunos grupos políticos que pretenden que la ciudadanía no acuda a votar el próximo domingo en la elección extraordinaria de la capital, el prelado señaló que “lo primero que se tiene que respetar es la forma de pensar de todo mundo, pero la invitación que siempre hemos hecho como Iglesia es participar, y hay muchas formas de participación”.

Estemos o no de acuerdo, una elección es una oportunidad para decidir qué tipo de gobierno queremos, y mientras mejor participe la gente, tendremos más razones para exigir un buen gobierno, comentó, y el anular el voto depende de la persona, ya que este ejercicio es libre y secreto; queda en la conciencia del votante.

Respecto al inicio del tiempo de Adviento en el calendario litúrgico, señaló que la Iglesia tiene su ritmo, va desarrollando el misterio de la salvación a través de las celebraciones, de manera que este sábado terminó un año litúrgico y este domingo se dio el inicio de otro, con otro ciclo de lecturas y oraciones.

Con el adviento se hace la invitación a mirar lejos en la vida, a trascenderla y a darle sentido. Esto se hace, sostuvo, a través de activar la esperanza, condición indispensable para el cristiano. Esperamos la salvación, pero ésta incluye un mundo mejor, una vida digna y el sentido de la vida de las personas. Además, es el tiempo de preparación para la Navidad con un ambiente familiar típico de los últimos días del año.

Es necesario vivir el adviento con intensidad para revisar dónde ponemos nuestros anhelos y dónde está nuestra esperanza para revisar si nuestro comportamiento va de acuerdo con esa esperanza, ya que los problemas no se solucionan solos. Además, hay que cultivar la actitud de la prevención. La esperanza, concluyó, trae consigo la alegría.

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