AQUELLOS DíAS

Referente Periodí­stico

Por: Gerardo de ívila González*

Aquellos dí­as. El atraso, la marginación y la desigualdad social que vive Zacatecas tiene nombres y apellidos: los gobiernos del PRI y de izquierda. Pero de igual forma, los avances y el desarrollo, son atribuibles a estos dos partidos polí­ticos.

Sin embargo, de unas semanas a la fecha, en lo que llamarí­an los clásicos, existe un pleito polí­tico, entre el maestro y el discí­pulo. Este desencuentro debe frenarse ya, de lo contrario puede subir de tono y eso a nadie conviene. Zacatecas perderí­a mucho.

Hay espacio para plantear algunas interrogantes: ¿En qué momento se fracturó la relación Ricardo Monreal ívila-Miguel Alonso Reyes? ¿Es real el rompimiento? ¿Quién pierde más en este pleito? ¿Habrá posibilidad de la reconciliación? ¿Hay otros actores inmersos en esta diferencia?

Aquellos dí­as de coincidencias hoy son de notorias diferencia. En medio de todo esto, vemos a una sociedad molesta e irritada por los “pleitos estériles” entre actores polí­ticos que, a decir de varias voces, sólo provocan más miseria.

Ante este escenario es sugerible más racionalidad por parte de la clase polí­tica, sobre todo, de aquellos que hacen y son noticia, de aquellos que tienen liderazgo y la posibilidad real de ayudar a Zacatecas. Por lo pronto, somos de la idea de que tanto el senador Monreal como el gobernador Alonso deben asumir ese rol.

El problema es que no se observa voluntad. Ahora bien, se puede transitar en las diferencias, por supuesto que sí­, cuando la racionalidad se pone por delante.

Los desencuentros

Lo anterior viene a colación, por el pleito que parece ir en aumento entre un polí­tico con oficio como Ricardo Monreal ívila y el gobernador Miguel Alonso Reyes, en un contexto polí­tico electoral rí­spido y polarizado. Lancemos otras preguntas: ¿Quién debe mostrar mesura? ¿Ricardo o Miguel? Pues ambos.

Aquellos dí­as. Lo que ha llamado la atención en la opinión pública es como el senador petista sigue marcando agenta polí­tica, no de ahora. La propia Amalia Dolores Garcí­a Medina se quejó todo su sexenio de la presencia del polí­tico fresnillense. Llegó a decir que no la dejaba trabajar.

Y no es que el senador Monreal marque agenda, sino que quienes le contestan torpemente caen en la trampa. Nunca han entendido que el mandatario les lleva en polí­tica muchas horas de vuelo. Pequeña diferencia verdad.

Pero cuáles serí­an los costos polí­ticos-económicos de una mala relación entre el ex gobernador y el actual mandatario. El problema verdadero es que, quien pierde es Zacatecas, como ha ocurrido desde sexenios atrás

En suma, a nadie conviene una confrontación. Cuando más requiere el Estado de unidad y reconciliación vienen los desencuentros. Más allá de credos e ideologí­as, de intereses personales y de grupos, la realidad es que nuestro empobrecido Estado requiere de estos y otros polí­ticos para gestionar recursos públicos.

A cómo se ven las cosas, el aún senador será diputado federal y probablemente coordinador de la bancada de las izquierdas en San Lázaro. Al actual gobernador aún le quedan cuatro años y medio de mandato. Entonces, requieren ir juntos, aunque no necesariamente revueltos.

Insistimos, este enfrentamiento, lo único que puede provocar es más pobreza y ausencia de desarrollo en el Estado: las recurrentes diferencias polí­ticas entre las clases polí­ticas dominantes se acentúan. Cuidado.

En entregas anteriores (13 de enero de 2012 en El Diario NTR), consignamos con toda responsabilidad, que una buena parte de la tragedia de Zacatecas ha sido las diferencias estériles entre ex gobernadores con el gobernador en turno.

Está reflexión fue compartida con el Notario Público No. 30 Jaime Santoyo Castro, por cierto, uno de los pocos polí­ticos priistas que ha servido a los tres poderes del Estado.

Aquellos dí­as…

Aquellos dí­as. En ví­speras del 5 de febrero de 1998, uno de los primeros en saber la decisión que tomarí­a el otrora mandatario, fue Miguel Alonso Reyes, doce años después, se convirtió en el gobernador de Zacatecas.

De aquel entonces y durante todo el sexenio de Ricardo Monreal, el ahora jefe del Ejecutivo se convirtió en el -hombre de todas las confianzas-. Diez años después, sino es que desde antes, cada quién transita por su lado y en distintos frentes. El primero, se fue al PRD y de ahí­ saltó al PT, el segundo se regresó al PRI.

Entonces, cómo explicar a la opinión pública el rompimiento entre dos actores que, primero marcharon juntos y ahora están separados. Tenemos la impresión que en medio hay alguien que ha fracturado la relación.

El problema mayor que se observa, es que ya no vemos un interlocutor entre los actores en mención y eso preocupa. En nuestra opinión deberí­a haberlo, porque por más diferencias que pudieran tener ambos (Ricardo-.Miguel) los dos saben que es necesario para los acuerdos.

Entonces ¿quién podrí­a servir de interlocutor entre ambos polí­ticos?

El dicho popular de que el sexenio ajeno es la paz, no está operando en este caso y se ve muy complicado que se respete, por lo que, lo mejor es que la racionalidad polí­tica aflore, tanto en el senador Monreal como en el gobernador Alonso.

Insistimos, bastante mal se han visto actores polí­ticos como José Marco Antonio Olvera Acevedo, Pedro Martí­nez Flores y Martí­n Carrillo Guzmán. Torpemente han caí­do en la trampa de Ricardo Monreal. Haberle contestado al ex gobernador fue el más grande error. No han entendido que es el terreno que más domina.

Aquellos dí­as, decí­a don Julio Scheler, parece que ya no volverán… Aunque, creemos que el jefe del Ejecutivo puede recomponer las cosas. Sabe dónde y cómo hablar con Ricardo Monreal, lo conoce como pocos.

Para el anecdotario:

1) No pierda usted de vista a los priistas í“scar del Real Muñoz y Ví­ctor Roberto Infante González, ambos polí­ticos zacatecanos están ubicados en los primeros 20 lugares de las candidaturas plurinominales por el PRI. Con un poco de suerte y de una buena votación se pueden colar. Si esto ocurriera, Zacatecas podrí­a tener una representación superior a los 11 lugares.

* Los priistas vuelven por sus fueros.

2) Sabí­a usted, que febrero se convirtió en uno de los meses más violentos. Más se mil ejecuciones se registraron, lo que, de manera oficial suman caso 50 mil. ¿Qué tal si estuviéramos en guerra? Ahora bien, una cosa son las cifras oficiales y otra muy diferentes la cifra negra (la real) esa ya debe ir superior a los 60 mil. Lo que preocupa es que desde noviembre de 2011 las cifras no bajan.

* Y todaví­a faltan nueve meses para que se vaya Calderón,

3) Sin duda, la semana que aún no termina, ha resultado para Zacatecas una de las más violentas. La balacera del lunes en Fresnillo dejó alrededor de 11 muertos y apenas el miércoles en Villa de Cos, cayeron 8 personas. En menos de 48 horas murieron casi 20, pero ya sumados a los de inicios del mes, pues simplemente ya perdimos la cuenta.

* La pregunta ahora es ¿cuántos faltan?

Es mi opinión.

(*) Periodista.

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