Fotos: / MIRADOR
Zacatecas, Zac.- La mañana de este viernes falleció en la capital de Zacatecas, a sus 73 años de edad, el señor Rafael Vera Gaytán, mejor conocido como Don Rafa, famosísimo vendedor de pan y galletas, que con su carrito recorría todos los días las principales calles del Centro Histórico de la Ciudad,
Quién no probó sus deliciosas frutas de horno, huaraches o suspiros que elaboró durante más de 40 años.
Don Rafa, como le llamaban cariñosamente sus miles de clientes zacatecanos y turistas era originario de Tacoaleche, Guadalupe, le sobreviven cinco hijos y treinta nietos.
Hace algunos meses, en entrevista para Mirador, Don Rafa nos platicó por qué llamaban a sus galletas frutas de horno:
“Se llaman así porque hace muchos años, los novios se casaban a las seis, siete u ocho de la mañana en la Catedral y ya luego en el bailecito, que era también en la mañana, a los novios y a los invitados les servían sus frutas de horno con chocolate, champurrado o café con leche”.
“Las señoras de las comunidades tenían sus hornos de bóveda y ellas se ponían a hacer esta pasta para hacerles el desayuno a los novios y a los invitados que llegaban de casarse, por eso le llamaban fruta de horno porque salía calientita”.
También comentó que “en San Luis Potosí se les conoce como las regañadas, en las fronteras les dicen las hojarascas. Cochinitos, o suspiros –porque suspiran cuando se las comen- o huaraches”.
Y son muy sanas, nos dijo aquella vez, porque “no tienen azúcar, no tienen manteca, no tienen huevo, solo tienen el dulce de piloncillo hervido”.
Don Rafa, a quien todos sus clientes le tenían una especial estimación, tuvo la oportunidad de conocer a personajes como Antonio Aguilar, incluso trabajó en una de sus películas; “él fue un amigo muy querido para mi, yo me acerqué con él allá en México, cuando él grababa en los Estudios Tepeyac”.
Mencionó que en esa ocasión “llegamos a la filmación, estaba en su silla y le dije que era su paisano, pidió al jefe de reparto me pusiera en una película que se llama La Bala Perdida, con Miguel Aceves Mejía y Tere Velázquez”.
Su buen humor nunca faltó y para motivar aún más a la gente a comprar su producto siempre les cantaba: “llévelas, coman, fórmense, dales una, dales otra, fruta de horno, huaraches, suspiros y estos huaraches que traigo yo…”



