INCENDIO

Por: Juan Antonio Caldera Alaniz / Comandante del Departamento de Bomberos del Estado de Zacatecas

En los tiempos remotos, el fuego se consideró como uno de cuatro elementos de la naturaleza, el más noble después de aire, agua y tierra. Cuando el hombre dominó al fuego, lo convirtió en instrumento y deidad, como distintivo histórico respetado por su poder para crear y destruir, la humanidad evolucionó constantemente por el fuego, con frecuencia cuando hay un descuido por el hombre, el fuego sale de control y se convierte en un incendio, la más destructiva y amenazante.

Fuego e Incendio; se utiliza como sinónimos, no lo son. El fuego es una reacción quí­mica que consiste en oxigenación violenta de materia combustible, con una manifestación de emisión de luz, calor, humo, gases y llamas en grandes cantidades. El incendio es el fuego no controlado de grandes proporciones, súbito, gradual o instantáneo, con secuela de daños materiales, puede ocasionar lesiones o pérdida de vidas humanas y el daño a la naturaleza.

Cuando el fuego es bajo control es un elemento de suma utilidad con bienestar social, en contraste, un incendio tiene generalmente efectos nocivos que pueden llegar a un desastre, el impacto producido por un fenómeno quí­mico en gran porcentaje de la causa por defectos eléctricos, acumulación de gas doméstico, veladora o causas indirectas o inducidas por el propio hombre.

En estadí­sticas internacionales la primera causa de incendio en viviendas es por corto circuito. En el estado de Zacatecas la primera causa de incendios en casa habitación es por la acumulación de gas doméstico, por la falta de revisión y mantenimiento deficiente de tanques contenedores de gas; la segunda causa es por corto circuito, la tercera por la utilización de veladoras y se está ampliando la estadí­stica por causa inducida, también por la acumulación espontánea por exceso de basura y el desorden, el manejo inadecuado de lí­quidos inflamables.

Para determinar acciones preventivas contra incendios es  necesario conocer la causa directa que durante tal siniestro provocan más muertes, como la asfixia por inhalación de humo, quemadura, lesiones traumáticas, enfermedades crí­ticas, esto nos indica claramente que la causa principal del problema es el control de la ventilación y donde poco se piensa en la seguridad integral de los inmuebles, de gran importancia son las presuntas causas que provocan los incendios en viviendas o edificios.

Las zonas de alta densidad poblacional implican mayores riesgos, por ello, la preparación y colaboración de la población para evitar incendios adquiere mayor importancia y valor, situaciones que pongan en peligro nuestra propia vida, con una integración de brigadas voluntarias es un valioso recurso para ser frente a un incendio siempre y cuando se conozca y se capacite para detectar riesgos eminentes.

Recuerde: “la causa de un incendio radica principalmente en manejo descuidado del fuego”. Para identificar y asumir las acciones de prevención y combate de incendios más adecuados, el fuego se clasifica en cuatro tipos: Tipo A, material que contenga carbono, como la madera, papel, basura, tela plásticos, etc., y se extingue con agua, extintores de polvo quí­mico seco y gas halón. Tipo B, por algunos lí­quidos y sólidos inflamables, como gasolina, aguarrás, thinner,  etanol, metanol y gases derivados del petróleo, gas natural, propano y butano, y se extingue polvo quí­mico seco, espuma quí­mica. Tipo C, por la corriente eléctrica e ignición, para el combate de este tipo con polvo quí­mico seco, monóxido de carbono, no se debe emplear agua ni espuma. Tipo D, producido por algunos metales como el sodio, potasio, magnesio, y se debe emplear polvo seco, tierra o arena seca, no se debe emplear agua ni espuma. Un quinto tipo solo para mencionar es el Tipo K, originado por el cochambre en las cocinas.

Cuando un incendio es clasificado por su magnitud, fí­sicamente se detecta como. Conato, Parcial y Total.   ¿Qué hacer en caso de un incendio?   Antes. Siempre alerta, la mejor manera de evitar los incendios es la prevención, procure no almacenar productos inflamables, verifique las condiciones de los cables, aparatos electrónicos, no haga demasiadas conexiones en contactos múltiples, evite sobrecarga de los circuitos eléctricos, no moje las instalaciones eléctricas recuerde que el agua es conductor, antes de salir de su casa desconecte y cierre las llaves del gas, no mantenga al alcance de los niños velas, veladoras, cerrillo, encendedores y todo material inflamable, revise periódicamente tanques de gas tuberí­a, manguera y accesorios de gas lp.

Durante. Conserve la calma, no grite, no corra, no empuje, puede provocar pánico general, busque el extintor más cercano y trate de combatir, si no que otra persona lo intente, si el fuego es de origen eléctrico no intente apagarlo con agua, cierre puertas y ventanas para evitar que el fuego se extienda, excepto si son sus únicas ví­as de escape, si se incendió su ropa no corra tí­rese al piso y ruede lentamente, no pierda tiempo en buscar objetos personales, en caso que el fuego obstruya las salidas, no se desespere colóquese en el sitio más seguro, si hay humo colóquese lo más cerca posible del piso y desplácese a gatas, si es posible con un trapo húmedo tápese nariz y boca, el pánico es su peor enemigo.

Después. Retí­rese del área incendiada, no interfiera las actividades de bomberos y de protección civil, espere las indicaciones de las autoridades.

Es importante que todos los miembros de la familia y las demás personas que viven en el hogar estén enteradas de las acciones preventivas elaborando un plan sencillo y útil para prepararse de cualquier fenómeno perturbador.

 

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