Guardar reposo, ingerir abundantes líquidos y alimentos caldosos calientes, evitar cambios bruscos de temperatura, mantener el ambiente húmedo, controlar la fiebre a base de compresas húmedas o baños con agua tibia, son medidas que evitan que niños y ancianos presenten complicaciones en vías respiratorias o que ingresen al hospital por neumonía o bronconeumonía.
Felipe de Jesús López Robles, coordinador de gestión médica en la delegación estatal del IMSS en Zacatecas, informó que durante el invierno es importante mantener hidratados a los niños y a los ancianos, pues constituyen la población de mayor riesgo, para mantener abiertas sus vías aéreas y evitar alguna complicación del aparato respiratorio.
En el caso de niños pequeños lo ideal es que los padres aprendan a manejar las alteraciones de vías respiratorias en su propia casa ya que todos los casos inician con un problema viral que se puede atender con reposo, ingesta de abundantes líquidos, buena alimentación y un ambiente limpio de polvos y humos, por lo que es conveniente que evitar fumar en el interior de las casas.
Comentó que los niños y los ancianos que corresponden a los dos extremos de la vida y en consecuencia los más afectados durante la temporada de frío.
El niño, por su constitución, tiene vía aéreas pequeñas, y cuando ocurre un proceso infeccioso bacteriano o viral, se inflama y produce moco, que obstruye ese conducto.
En el caso del adulto mayor generalmente presenta enfermedades como bronquitis crónica, procesos inflamatorios o cáncer de pulmón, males que en esta temporada llegan a presentar un repunte y requieren de hospitalización.
Felipe López Robles añadió que la tos es un mecanismo de defensa pulmonar que expulsa las secreciones e impide que lleguen al pulmón y provoque neumonía. Indicó además que es importante tomar en cuenta el color de las expectoraciones ya que cambia de blanquecina -cuando el proceso es viral-, a verdosa o amarillenta cuando ya se convierte
en un problema infeccioso.
Cuando hay elevación de temperatura, ésta se debe controlar a través de medios físicos como la hidratación oral, uso de ropa ligera y baño con agua tibia o compresas húmedas.
Indicó que los padecimientos más frecuentes en los niños son virales y afectan la vía aérea superior, que inicia en la nariz y termina en la parte más pequeña, que es el alveólo. Entre estas enfermedades destacan las rinitis, epiglotitis, laringotraquetitis, bronquitis y bronquiolitis, que consisten en la inflamación de diferentes partes del tracto respiratorio, que si no se cuidan se complican con bacterias y pueden causar procesos infecciosos como neumonías y bronconeumonías.