La presentación del libro âManuel Durón, Imágenes desde la Oscuridadâ,  viene a cubrir el vacío que existía en el tratamiento bibliográfico sobre la trayectoria del artista âde la muerte anticipadaâ, del âpintor de Zacatecasâ, como lo denominó su autora,   Sofía Gamboa Duarte.
La obra literaria que se presentó, es un homenaje póstumo que el Gobierno del Estado de Zacatecas y el Instituto Zacatecano de Cultura Ramón López Velarde, ofrecen a este zacatecano, virtuoso pintor, escultor y grabador.
El Vestíbulo de la Cineteca de Zacatecas, fue el espacio donde se congregó un amplio y plural público, para escuchar  las disertaciones   de la Doctora Lidia Medina Lozano y del Maestro íngel Román Gutiérrez, acerca de la narrativa donde se redescubre a Durón,  vista dese la mirada critica de la autora.
La organización del texto al decir de Medina Lozano, consta de un prologo realizado por Ray Guzmán, donde se dan a conocer ciertas referencias biográficas del pintor. El argumento narrativo se divide en tres apartados a través de pinceladas biográficas:
Primeramente se reflexiona sobre la importancia del pintor de âZacatecasâ, en donde se observan sus orígenes, vivencias, formas de vida, su estrato social y los infortunios de un hombre que apenas pudo solventar su carrera de artista durante una década.
En un segundo tiempo Sofía reconstruye el género del pintor, la figura humana, la mujer, el paisaje, el retrato y el autorretrato, a través de un trazo rápido y firme, plasmando personajes urbanos, seres degradados, indigentes, nodrizas, obreros, paisajes urbanos o rurales, mujeres niños y seres solitarios.
Temáticas recordadas desde el primer romanticismo decimonónico, o los gritos en silencio del expresionismo alemán o en las influencias probables de José Clemente Orozco.
Finalmente en una tercera etapa, la autora decide reflexionar acerca de la contribución de Durón al mundo del arte, al retratar el mundo vivido y el sentir de los indígenas, pordioseros y menesterosos, al representar en su obra de manera emotiva y clara la ansiedad, el vacío, la resignación, la apatía y el silencio.
Por su parte: el Maestro íngel Román Gutiérrez, destacó aspectos biográficos de la vida de Manuel Durón de la Rosa: Nació en la hacienda El Lobo, en el municipio de Loreto, Zac., en el suroeste del Estado, y murió en la Ciudad de Monterrey.
Sus estudios los realizó en el taller de artes plásticas de la Universidad de Nuevo León, destacando por dominar el dibujo que lo llevóÂ desarrollar de manera particular el género del retrato, el paisaje, el bodegón y otras temáticas.
A pesar de no haber contado ningún apoyo económico para costear los materiales de sus obras, logró mostrar su trabajo en exposiciones colectivas en México y en el extranjero.
Su vocación por el arte y sus sacrificados estudios, lo llevaron a posicionarse como profesor del taller de grabado en la Escuela de Artes Plásticas. Manuel Durón, murió joven a los 27 años, pero logró producir más de un centenar de obras de gran factura que han logrado exhibirse en varias muestras colectivas como homenaje.
Asimismo, se presentó un ilustrativo video en Cineteca Zacatecas, alusivo y como complemento de la presentación del texto literario y sus fotografías.
La obra plástica de Durón,  devela la forma en como concibió el mundo. Su gran virtuosismo técnico y la perentoriedad de hacer obra, vislumbra una muerte temprana.
El libro de Manuel Durón, Imágenes desde la oscuridad, es un estudio critico sobre la obra de un artista, pero sobre todo es un libro que respeta la posición del artista, su temática plástica y conceptual.
 Es un libro que acerca y que invita al lector para que hable y disfrute de la obra de Manuel Durón.
