EL IFAI Y EL IFE: LA DESCONFIANZA

Referente periodí­stico…

Para Martí­n Carcaño. ínimo

Director la tormenta pasará

Por Gerardo DE íVILA (*)

La crisis polí­tica y de credibilidad que vive el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) parece no tocar fondo; hoy mismo en el Congreso se discute la permanencia de los cinco Comisionados. Empero, nos parece que hay otra institución que también debe ser revisada: el Instituto Federal Electoral (IFE).

Sin desestimar el esfuerzo que han hecho ambas instituciones a lo largo del tiempo, es claro que la credibilidad está en duda. Por un lado, paradójicamente, el órgano garante de la trasparencia en México no ha sido tan transparente y, por el otro, el trabajo del IFE muestra parcialidad. Preocupante, tanto un caso como el otro.

Desde luego que el IFAI y el l IFE deben continuar como instituciones del Estado mexicano pero deben ser revisados desde sus entrañas para erradicar los vicios que ahora los tienen bajo sospecha. Urge que las instituciones en cuestión recuperen la confianza de la sociedad mexicana. Los dos institutos han costado mucho dinero. Merecen permanecer pero bajo un nuevo orden.

En la entrega anterior abordamos un poco la crisis polí­tica que experimenta el IFAI, a raí­z del nombramiento del Maestro Gerardo Felipe Laveaga Rendón como Comisionado Presidente. Su designación, en una cuarta votación por tres votos contra dos desató la ira de su homólogo íngel José Trinidad Zaldí­var, quien por supuesto, no estuvo ni está de acuerdo con la elección.

“Perezoso, desconocedor del tema y con pocos méritos en el IFAI”, fueron los cuestionamientos de Trinidad Zaldí­var, por cierto, -gente cercana a Jacqueline Peschard, comisionada presidenta saliente-, contra su ahora nuevo jefe. Estas y otras diferencias destaparon la cloaca en el instituto hoy bajo sospecha.

Dicha crisis polí­tica, que ahora ya es también de credibilidad, no es otra cosa que la descomposición al interior del IFAI, -no de ahora sino desde hace tiempo-. Preocupa que la institución que promueve, difunde y defiende la transparencia no la haya. En las redes sociales la sociedad muestra ya su desconfianza hacia los Comisionados. Algo tiene que resultar positivo de todo este problema.

Vea usted, la desconfianza y descomposición es tal, que la Comisionada Sigrid Artz Colunga es investigada por una simple y sencilla razón: ha resultado ser juez y parte en procesos que ella misma analiza como Comisionada ponente. A leguas se ve que hay una falta de ética. Por si eso fuera poco ella denunció sabotaje cibernético en su computador. Es el colmo.

Así­ las cosas, las acusaciones de un Comisionado hacia otro destaparon otros problemas. Ahora, el gran reto para el Comisionado Presidente Laveaga Rendón es y será regresar el prestigio, pero sobre todo la confianza al IFAI ante a la sociedad.

En descargo de la institución hoy en tela de juicio, es que en 2012 fue reconocida en América Latina por su compromiso para con la transparencia. Pese a todo, México es referente en la materia, aunque por lo que vemos falta mucho su consolidación.

Por lo pronto, el Congreso de la Unión ya analiza el futuro de los Comisionados: Gerardo Felipe Laveaga Rendón,  Jacqueline Peschard Mariscal, Sigrid Artz  Colunga, Marí­a Elena Pérz-Jaén Zermeño y íngel José Trinidad Zaldí­var, quienes en las últimas dos semanas han estado en la mira de la opinión pública.

En suma, el IFAI requiere de una cirugí­a mayor, de comisionados honorables que garanticen la transparencia. Los dí­as venideros son cruciales porque como bien lo señaló el doctor Juan Ramón de la Fuente, en la IX Semana Nacional de Transparencia “si la democracia no es transparente, no es democracia”. Quien escribe agregarí­a: “Si una institución no es transparente, tampoco será democrática”. La suerte está echada.

Ha costado demasiado dinero al Estado mexicano trabajar en la construcción de una cultura para acceder la información pública y la participación del IFAI ha sido fundamental, la sacudida que ahora vive la institución era neccesaria. Por supuesto que el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos debe continuar pero con gente honorable. La crisis pasará.

El IFE es parcial…

En ví­speras de la polémica elección presidencial de 1 de julio de 2012 el Instituto Federal Electoral (IFE) ya acusaba problemas al interior. De hecho, por meses, el instituto estuvo como “manco”, carecí­a de dos consejeros electorales. Sus decisiones siempre fueron parciales. Hoy, ante las decisiones que tomado aumentan las voces que exigente su revisión.

Es el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y en menor medida el Partido Acción Nacional (PAN) quienes han mostrado su malestar contra el IFE ante las sanciones impuestas. En la caso de los panistas han amenazado con romper con el gobierno. Ambos partidos firmaron el “Pacto por México”.

Y es el PRD y su ex candidato Andrés Manuel López Obrador quienes rebasaron los “topes de campaña”. De acuerdo con el reporte del áreas fiscalizadora del IFE se gastaron 62 millones de pesos más que lo establecido. Desde luego, los señalados acusan exactamente todo lo contrario. Es de llamar la atención que quieren fuera candidato del PRI-PVEM Enrique Peña Nieto todo tuvo en orden.

De acuerdo con la “oposición”, los  honorables Consejeros Electorales están bajo sospecha. Su actuación en el ejercicio parece parcial, cuando la sociedad demanda todo lo contrario. Cuando se discuten los efectos colaterales de la pasada elección que llevó a Enrique Peña Nieto a la presidencia de la República, a los ojos de muchos el árbitro de la contienda no da confianza.

Es claro, que los consejeros electorales Leonardo Valdez Zurita, Marí­a Marván Laborde, Sergio Garcí­a Ramí­rez, Lorenzo Córdova Vianello, Benito Nacif Hernández, Marí­a M. Elizondo Gasperí­n, Alfredo Figueroa Fernández, Francisco Javier Guerrero Aguirre y Marco Antonio Baños Martí­nez no han estado a la altura de su responsabilidad. Sus camaleónicas decisiones lo prueban.

Evidentemente, el IFE ha madurado, pero en las últimas dos elecciones presidenciales acusó serios problemas de credibilidad y confianza. No se trata de conceder la razón a lo que digan los detractores o grupos polí­ticos antagonistas, lo que preocupa es la parcialidad mostrada. Nos parece pues que también urgen cambios en el árbitro de la contienda electoral. Serí­an sanos.

Para el anecdotario:

1) Con todos los honores, -pero en contra-, arribó el nuevo inquilino de Harvard. el ex presidente de México Felipe Calderón. Distinguidos egresados amenazaron con regresar su tí­tulo universitario si era contratado. No pasará nada. ¿O sí­?

* Más de 34 mil firmas y las que se acumulen se inconformaron.

2) Que si hay alianzas que no hay alianzas, que sólo serán parciales, que no totales. Mientras los partidos polí­ticos se ponen de acuerdo, el registro de precandidatos comenzó. PAN y PRD parecen estar decididos a ir juntos. PRI y PT sigue en veremos.

* PVEM y PANAL deciden en breve, aunque casi casi irán con el PRI.

Es mi opinión.

(*) Periodista

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