
Por: Lic. Arturo Jairo. (*)
Zacatecas, Zac.-Después del Informe del pasado 1º de diciembre, se hace más necesaria instrumentar la Reforma Fiscal que ayudará al Gobierno Federal y a los estados a mitigar los costos sociales de la crisis que enfrentamos con la pandemia Covid-19. Y permitirá recuperar la solidez del Estado y definir el papel del Ejecutivo como responsable directo de la educación y la salud.
Así mismo de acuerdo a los analistas del pasado informe de Gobierno, ayudaría mucho que la reforma fiscal incrementara los recursos estatales, ampliando la base gravable y replanteando las condiciones del Federalismo Fiscal, en el que todos estamos de acuerdo.
Considerando que un factor de importancia es la insuficiencia recaudatoria federal, misma que se traslada a los Estados y municipios que comparten dicha recaudación. Por consiguiente la escasez de ingresos y del gasto público, generan la falta de inversión en áreas como infraestructura, ciencia y tecnología, seguridad pública, salud y seguridad social, y permitirán la competitividad y el crecimiento.
Los antecedentes anteriores, están considerados en un reciente estudio del economista Rogelio Montemayor Seguy, ex Gobernador de Coahuila, y en él se informa que el sistema tributario recaudó 13.1% del PIB (2019), versus el 22.3% de la OCDE y 17.5% de América Latina y, adicionalmente se estima que el gasto público en México es del orden de 20% contra 33% en la OCDE y 28% para América Latina en el mismo año. Así mismo en la parte central del estudio publicado en agosto del presente año, el Licenciado Montemayor concluye lo siguiente:
- El país requiere construir un nuevo federalismo fiscal que propicie mayor equilibrio entre las partes del pacto federal y así se potencie la contribución de cada región al desarrollo nacional.
- Las bases para este nuevo federalismo fiscal deben resolver la dependencia excesiva de las haciendas locales sobre la federal y atender la insatisfacción generalizada con el actual pacto fiscal.
- Las nuevas reglas de coordinación fiscal deben abarcar los aspectos tributario, presupuestal y financiero, por la importancia del tema. Así como la distribución de atribuciones y recursos entre los niveles de gobierno, y ser plasmadas en la Constitución. Además se deberán incluir las reglas para la distribución de las aportaciones a los estados.
En consecuencia, modificar este esquema requiere se aumente el porcentaje a repartir, y eso solo será posible en el marco de una reforma que eleve la recaudación como proporción del PIB, pues dado la debilidad actual de las finanzas nacionales, y sin crecimiento económico, la federación difícilmente aceptará aumentar el pastel a repartir, ni los estados perjudicados aceptarían perder ingresos.
El actual Pacto o Convenio Fiscal con los diversos estados del país, “ya agotó su utilidad, es obsoleto, ineficiente y debe ser actualizado”. Esta es la principal preocupación para conservar el Federalismo.
Por ello, considerando el 2º Informe de Gobierno, con luces y sombras, es necesario armonizar el federalismo entre los Estados del país y procurar crecer en el 2021 en aspectos prioritarios de salud, educación e infraestructura, buscando mayor empleo y detonar los aspectos económicos de los pequeños y medianos empresarios, quienes con los Gobiernos locales pueden ampliar los resultados socioeconómicos en cada una de las entidades federativas.