VIVIMOS UNA ENCUESTOCRACIA DONDE LAS PERCEPCIONES SON UN PRODUCTO A VENDER

Por: Gabriel Contreras Velázquez / Foto/ / MIRADOR

Zacatecas, Zac.- El especialista en Marketing Polí­tico Carlos A. Lorenzana, defiende que en las campañas polí­ticas “la publicidad es lo más visto, no lo más importante.” En entrevista para Periódico Mirador, después de clausurar su Taller de Gerencia Electoral, organizado por el Colegio de Licenciados en Mercadotecnia Integral, en la capital zacatecana, el consultor nos explica que la metodologí­a es el tronco donde se sostiene una buena estrategia de campaña.

Insiste en que el método es la parte central de la materia que le apasiona, pues a partir de éste, diseñar estrategias tiene sentido y sustento. Desde los datos duros de la segmentación de la población obtenidos a partir de investigación de mercados, hasta información concreta que se obtiene del ambiente polí­tico cotidianamente, la gerencia electoral permite realizar una de las cosas que, según su opinión, se ha perdido en el marketing polí­tico: resignificar las relaciones de poder.

Rememora que a partir de la elección del 2000, donde se tendió una fuerte campaña de publicidad polí­tica, los procesos electorales se verí­an inmersos en una nueva realidad, una donde las estrategias de campaña no sólo se toman de manera individual, sino una donde un equipo de profesionales estudia más de cerca el comportamiento electoral de los ciudadanos.

A partir de entonces el Marketing Polí­tico se convirtió en un elemento más de esa correlación de fuerzas, o redes de poder que menciona Carlos Lorenzana. El peso especí­fico que ha tenido la mercadotecnia en las campañas electorales es conjugar la comunicación con la polí­tica, con lo cual los candidatos refuerzan sus estrategias por tierra y por aire para impactar, con su imagen, la percepción de aquellos de quienes espera sus votos.

También menciona que actualmente nuestro paí­s está inmerso en una especie de “Encuestocracia”, esto debido a la influencia que han tenido los sondeos de opinión en la percepción pública. Comenta que todos los partidos han utilizado las encuestas para impulsar algunos de sus intereses, y por ello, las encuestas de han convertido en una especie de manipulación de la opinión pública.

Diferencia a la opinión publicada de la opinión pública, y dice que ésta última es la que encontramos en nuestro especio cotidiano con la familia, las amistades, el centro de estudio o trabajo. Por ello, las encuestas que realizan grupos profesionales en estudio y medición de la opinión son u instrumento que se ha envuelto de intereses entre las fuerzas polí­ticas y los medios de opinión.

El trabajo profesional que realizan casas de encuesta como Mitofsky o Parametrí­a está respaldado por una metodologí­a cientí­fica que arroja resultados importantes. Sin embargo, los medios de comunicación se han encargado de vender esos resultados con tendencias polí­ticas identificadas.

Por ello, el especialista en Gerencia Electoral, dice que este enfoque de estudio y aplicación de los métodos de planeación y estrategia polí­tica, hoy más que antes, permite reconstruir las agendas polí­ticas con los procesos de comunicación. Indica que en una campaña la “doble agenda” (por un lado la comunicación que se ofrece al público y por el otro la operación polí­tica del candidato y su grupo de trabajo) es una de las herramientas de mayor importancia para el diseño de campañas electorales, puesto que se trabaja en dos momentos de un mismo tiempo polí­tico.

Por último, explica que la agenda pública es la que persigue la Gerencia Electoral, puesto que cada coyuntura, o cada información que transforma el ambiente polí­tico es de interés en esta gestión de campaña. La capacidad de adaptarse y tomar decisiones que incidan en el fortalecimiento de la imagen del candidato, es el objetivo de la planeación, mientras que el ambiente polí­tico y el clima electoral son los espacios donde la gerencia encontrará sus oportunidades para extender y mejorar la estrategia electoral.

 

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