Por: Mtra. Paulina Elizabeth Ochoa Moreno
Profesora de la carrera de Ciencias de la Nutrición de la UAG
El inicio de un nuevo año es una nueva oportunidad para iniciar nuevas rutinas, reorganizar el hogar, cambiar de hábitos y renovarlos. El primer paso para lograr una alimentación equilibrada es diseñar un buen plan de compras saludables que te permitirá establecer bases sólidas para cada semana y todo el mes, te ayuda a evitar decisiones impulsivas, reducir gastos innecesarios, desperdicios y facilita seguir un estilo de alimentación más consciente, accesible y sostenible.
Enero es un mes de transición, después de tener un consumo excesivo de alimentos altamente calóricos y disminuir actividad física, por lo que puedes tener una sensación de desorden en horarios de alimentación, mayor cansancio, alteraciones en el sueño, inflamación o malestar digestivo y hasta un incremento de peso.
Un punto importante para una buena alimentación es lo que se decide comprar, antes de ir al supermercado, ve a tu alacena e identifica los alimentos que deben consumirse pronto, revisa los faltantes de frutas y verduras, lácteos, huevos, carnes frías y productos listos para comer y asegúrate de contar con el espacio suficiente para almacenar lo nuevo que vayas a comprar.
Haz una lista de lo que realmente necesitas comprar para que no tengas alimentos y productos duplicados. Divide la lista por grupos de alimentos para que te sea más fácil su localización en el supermercado, por ejemplo: frutas, verduras, leguminosas, productos enlatados, entre otros. De igual forma, destina un presupuesto previamente para evitar comprar de más.
Un buen plan de compras se construye a partir de metas claras y alcanzables, en este caso te mencionaré algunas recomendaciones de nutrición para alimentarte mejor: aumentar el consumo de frutas y verduras que son ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes, mejorar la hidratación, incorporar proteína magra o vegetal, reducir consumo de alimentos ultra procesados, reforzar el consumo de fibra que mejora la digestión, disminuir azúcar añadida, organizar mejor los tiempos de comidas y escoger un día para preparar varios alimentos para la semana, fortalecer el desayuno y consumo de snacks saludables para regresar a la rutina laboral o escolar.
Una compra saludable debe asegurar variedad en los alimentos en colores, grupos y texturas, entre más diversidad mayor cantidad de nutrientes consumirás; mantener el equilibrio de los grupos de alimentos, consumir carbohidratos que contengan mucha fibra, proteínas magras y grasas saludables, si tu alimentación es lo más natural posible tendrás cambios en tu físico y salud más rápido.
Finalmente, la accesibilidad, debe adaptarse al presupuesto, preferencias, disponibilidad local y tiempo de preparación, algunas estrategias útiles son priorizar frutas y verduras de temporada, comprar leguminosas, ya que son económicas y nutritivas y pueden sustituir a las carnes rojas, evitar superfoods o productos de “moda” que suelen ser costosos, no olvides comprar a granel en lugares seguros y aprovechar los precios de los mercados locales.
Iniciar enero con un plan de compras no solo es una acción práctica, sino una estrategia que te permite construir una relación más consciente con los alimentos, mejorar tu salud y tu economía y en consecuencia fomentar un bienestar integral durante todo el año.
La intención es que comiences el año con mejores prácticas que beneficien tu salud, por lo que te recomiendo que intentes aplicar tu plan de compras saludables cada semana sin perder la constancia a lo largo del año. Después de algunos meses comenzarás a notar que desperdicias menos alimentos y consumes alimentos más saludables. Lo difícil no es empezar, sino ser constante.
