Zacatecas, Zac.- El docente, investigador y luchador social Rodolfo García Zamora comentó en relación al proyecto de la presa Milpillas que se trata de “una de las posibles alternativas para la solución del grave problema del abasto de agua en el estado pero no hay que magnificar que sea la solución mágica.
Si se plantea que el del agua es uno de los problemas más graves en el estado de Zacatecas, después de la inseguridad y junto con la generación insuficiente de empleos, se requiere una visión integral, pues hay que tomar en cuenta que el abasto de agua se ha vuelto más complicado por el enorme derroche por lo obsoleto de la red de distribución en Fresnillo, Guadalupe y Zacatecas.
Asimismo, se tiene un obsoleto sistema de riego agrícola, lo cual genera un enorme desperdicio, y en tercer lugar, por el enorme derroche de agua por parte de las grandes empresas mineras y la cervecera”.
Dijo que si se plantea una solución integral al problema del agua se requiere resolver estos problemas estructurales y plantear que la presa de Milpillas, con todos los estudios técnicos, sociales, ambientales y de impacto regionales, que no se han hecho, puede ser un elemento importante para el tema.
“Lo que quiero resaltar es desmitificar que la presa de Milpillas es una solución mágica y que hasta ahora el Gobierno del Estado no tiene un proyecto integral de solución al abasto del agua. El problema de fondo es que con la presa, aparte de que el gobernador ha planteado que pudiera ser el único proyecto importante en su gestión con una eventual inversión de más de 6 mil millones de pesos, y que va a ser muy difícil que se consiga esa cantidad de dinero por la austeridad, se olvida que se continúa con estos tres problemas estructurales con los que se desperdicia más de 50% del vital líquido por lo obsoleto de la red de distribución y más de 80% por la misma circunstancia en los sistemas de riego agrícola”.
Además, las mineras y la cervecería Modelo consumen más agua que toda la que se consume por el millón 600 mil zacatecanos, de manera que mientras no exista una propuesta integral el problema continuará, aseveró el académico.
“Parece que la desesperación de Gobierno del Estado es más en buscar un gran proyecto que permita presumir que han hecho algún proyecto importante que al no tener la capacidad de una propuesta integral con todos los estudios técnicos.
Que no se nos olvide que la experiencia de México en todos los mega proyectos de presas han sido un factor de conflicto económico y social muy grave en Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Nayarit, y que hoy en el país hay más de 500 conflictos ambientales en gran medida como resultado de los mega proyectos.
Todas las dependencias involucradas en este proyecto deberían hacer un diagnóstico de cuál es la experiencia y las lecciones que nos dejan estos 500 conflictos socio ambientales del país.
En otro tema, expuso en referencia a las redadas de indocumentados en Estados Unidos para su deportación, que es necesario tomar en cuenta que “lo que está haciendo Trump es la culminación de un proceso de más de 20 años de políticas anti inmigrantes y anti mexicanas.
Se han profundizado durante 2016 y los cuatro años de la presente administración. Es una guerra económica y política contra México y las exportaciones mexicanas, contra los mexicanos y sus migrantes.
Uno tiene que denunciar este tipo de agresiones y de persecuciones, pero al mismo tiempo se debe denunciar que de manera trágica el Gobierno Mexicano no se ha convertido en la policía migrante en contra de los migrantes centroamericanos, y lo que estamos criticando que se hace contra los migrantes mexicanos en Estados Unidos, hoy lo está haciendo el Gobierno Mexicano contra los migrantes centroamericanos y de otros países.
Lo que es más grave es que lo que no había sucedido de manera generalizada bajo el PRI, ahora bajo Morena los 133 albergues de apoyo y refugio para los migrantes están siendo acosados permanentemente por la Guardia Nacional, los militares y otras fuerzas policiacas”.
Advirtió que aquí hay una enorme contradicción del nuevo gobierno mexicano, “con mucha retórica de derechos humanos sobre los migrantes, pero en la práctica se han convertido en la policía migratoria de Estados Unidos en México”.