Por: Dra. Norma Julieta del Río Venegas
Zacatecas, Zac.-Cuando el Gobernador del Estado David Monreal decidió hacer Copa del Bienestar 2025 a la par de la Copa por La Paz que acaba de concluir con éxito, me dio mucho gusto ver que en Zacatecas se están impulsando iniciativas como esta.
El deporte es una herramienta poderosa: une familias, despresuriza situaciones y genera verdadera cohesión social.
Junto al cuadrangular profesional que trajo a equipos como Chivas, Cruz Azul, Santos Laguna y Mineros, se organizó un torneo amateur con representación de 44 municipios de nuestro estado.
La Copa del Bienestar tiene una duración de 4 meses, donde el primer lugar tendrá como premio un viaje a Madrid, España para ver un partido de Primera División.
La copa otorga los uniformes completos personalizados de jugador, credenciales con seguro médico y de vida para todas y todos los participantes. Así como Subsidio arbitral del 50%, transporte cubierto al 100% en las fases finales, además de 3 balones oficiales para cada equipo y 12 lonas para vestir cada cancha.
Además Gobierno del Estado se encargará de la logística completa del torneo, el cual tendrá como sede de la gran final el estadio Carlos Vega Villalba y otorgará como premio al campeón un viaje a España a presenciar un partido de La Liga.
Este torneo incluye registros de equipos de hombres y mujeres y por cierto ya inició, y es un juego que hace que los municipios también se conozcan y convivan entre sí, a través del deporte.
Como zacatecana, sé que en muchos municipios, el acceso a uniformes, transporte, instalaciones deportivas y hasta balones es limitado. Pero con este torneo se genera un sentido de pertenencia y orgullo, al escuchar en cada campo: “representamos a nuestro municipio”.
Este tipo de eventos, organizados desde una visión estatal con mecanismos claros (convocatoria abierta, etapas y fechas definidas: del 5 de julio al 14 de septiembre), promueve confianza en las instituciones.
Para los municipios con escasez de oportunidades, la Copa ofrece algo más que deporte, es una ventana al futuro. Imaginar un joven de un municipio pequeño alzando el trofeo y viajando a Europa, cambia su perspectiva personal, y sirve de ejemplo para otros jóvenes. Este tipo de vitrina transforma historias, genera sueños y contribuye al bienestar colectivo.
Además, el poder convocar a clubes profesionales representa un vínculo directo con el mercado deportivo profesional. No es solo ver un partido en estadio: los visores de los clubes estarán recorriendo los municipios y escenarios locales, explorando talento por toda la entidad. El impacto trasciende los domingos de torneo y las gradas, puede lograr becas deportivas, procesos formativos, y en ocasiones, trayectorias dentro del deporte profesional.
Si bien algunos podrían argumentar que el deporte no es solución a todos los problemas estructurales del estado, permítanme puntualizar: la Copa no pretende sustituir programas de educación, salud o empleo. Al contrario, los complementa. En mi trayectoria acompañando políticas públicas, aprendí que las soluciones integrales parten de múltiples frentes. La Copa aporta desde su trinchera pues promueve la salud, la cohesión comunitaria, el estímulo de las familias y el combate a la deserción escolar. Porque un joven que entrena, que viaja con su equipo, que entabla una cohorte de amistad en otra región, apuesta por un sueño.
Para municipios sin capacidad económica, esta iniciativa brinda recursos como uniformes, balón, transporte, arbitraje y, con ello, dignifica a sus participantes. Cuando una comunidad ve que sus hijos no solo representan a la escuela, sino a todo un municipio, se enciende el tejido social, se multiplican voces de aliento y se fortalecen las redes comunitarias.
Queremos que la Copa del Bienestar no sea un evento aislado, sino un parteaguas que genere cultura deportiva permanente con entrenamientos constantes, desarrollo de infraestructura municipal, formación de entrenadores, integración de escuelas locales y un vínculo estable con clubes profesionales que regresen año con año.
Como zacatecana y aficionada al futbol, celebro esta apuesta, y deseo que cada joven de Zacatecas vea al deporte no como un pasatiempo, sino como una herramienta de vida, de transformación, y porqué no, de esperanza.
